Cochabamba, Boliva/QAMASA Digital.– Susana, una mujer de 36 años, enfrenta un obstáculo que afecta silenciosamente a cientos de cochabambinos: no puede obtener su certificado de nacimiento actualizado, pese a que su inscripción original existe en el archivo físico del Registro Civil.
“Me inscribieron con los dos apellidos de mi mamá. Ahora no puedo sacar mi certificado tal como figura en mi partida porque el sistema no lo permite”, cuenta. Su caso no es aislado. Durante décadas, especialmente antes de 1999, algunas personas fueron registradas con los dos apellidos de la progenitora por ausencia del padre, decisiones familiares o criterios administrativos de la época.
En otros casos, algunos Oficiales de Registro Civil consignaron erróneamente los dos apellidos de la madre, lo que con el tiempo generó inconsistencias entre documentos personales. Con la modernización del Servicio de Registro Cívico (SERECI) y la implementación de sistemas digitales más rígidos, estas inscripciones antiguas se han transformado en un problema legal y administrativo. Aunque la partida física existe y es válida, el sistema informático no reproduce certificados de nacimiento que no cumplen la estructura de nombres actualmente exigida, por ejemplo, cuando figura únicamente un progenitor y el (la) titular del registro con los dos apellidos.
Un laberinto burocrático
Para estos ciudadanos, obtener su certificado de nacimiento, documento básico se vuelve imposible sin haber iniciado previamente un trámite administrativo e incluso judicial para “corregir” su identidad, pese a que la inscripción original literal cumple con la normativa de su época.
Esta situación afecta, principalmente, a personas nacidas entre 1960 y 1999, antes de la digitalización de los libros del Registro Civil. Aunque existen resoluciones departamentales del SERECI que ordenan respetar la partida original cuando exista respaldo físico, en la práctica muchos ciudadanos son derivados a procesos judiciales para ajustar su identidad a las exigencias del sistema digital.
Impacto: ciudadanos sin identidad plena
La falta de certificado actualizado provoca serias vulneraciones de derechos: La imposibilidad de obtener o renovar la Cédula de Identidad, dificultades para inscribirse en universidades e institutos técnicos, obstáculos para tramitar pasaporte, beneficios sociales o contratos laborales, problemas en trámites de Seguridad Social, limitaciones para registrar a sus propios hijos y obstáculos en procesos de sucesión hereditaria.
En la práctica, estas fallas del sistema dejan a los ciudadanos en riesgo de inexistencia legal, al no poder validar su identidad ante instituciones públicas o privadas.
Recomendaciones con base legal
El marco jurídico boliviano establece claramente que la identidad original de la persona debe ser respetada, que los errores u omisiones del registrador no deben perjudicar al titular, que el nombre es un derecho personalísimo e irrenunciable y la no estructura condicionada por un sistema informático.
Organizaciones de derechos humanos y especialistas en materia registral insisten en que la tecnología debe adaptarse a la realidad histórica de los registros civiles del país, y no al revés. Mientras tanto, ciudadanos como Susana continúan paralizados en un sistema que, en lugar de garantizar su identidad, termina desconociéndola.

