Barcelona, España/ QAMASA Digital. – La riqueza cultural de Bolivia tomó este sábado 30 de mayo, las calles de la ciudad de Badalona en Barcelona, España con la celebración de la primera Entrada Folklórica del Señor Jesús del Gran Poder, convirtiéndose en un evento clave para la integración cultural y la comunidad boliviana en Cataluña.
El proyecto se gestó hace tres años, para concretarse con la Entrada Folklórica en este 2026.
La majestuosidad de la festividad del Gran Poder, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, se trasladó por primera vez de forma masiva a este municipio costero, informó Shirley Salazar, Presidenta de la Morenada Señorial Illimani de Barcelona.
«Es la primera rua (palabra catalana: desfile o pasacalle) del Gran Poder en Barcelona, en la ciudad de Badalona. La Asociación (de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder de La Paz en Barcelona) se fundó hace dos años y llevamos tres años con el proyecto», señaló Salazar en contacto con la revista QAMASA.
El evento, comenzó al mediodía de este sábado en la avenida de Salvador Espriu y congregó al menos a 16 fraternidades acompañados de músicos. Las fraternidades integradas en su mayoría por residentes bolivianos, acompañados por gente local (catalanes) y filiales internacionales rindieron tributo al Señor Jesús del Gran Poder con un despliegue de color y mucha alegría.
Entre las danzas que concitaron atención figuran los bloques de la filial de Caporales San Simón Barcelona y Mi Viejo San Simón acompañados de la Banda Boliband.
También se presentaron las morenadas Señorial Illimani, Chacaltaya 97.16, Transporte Pesado, Nueva Generación, Fanáticos, Sociedad Maravilla, Intocables, además Salay Central Bolivia, Salay Tucuypaj, caporales Sucre filial Barcelona, San Simón USA, San Carlos, Centralistas y los tinkus Kay Sur y K’enchas.
Esta exhibición folklórica en Badalona funciona como la antesala y el preámbulo oficial para otras presentaciones programadas en el centro de Barcelona.
Shirley Salazar informó que este proyecto pretende reivindicar el origen de las danzas bolivianas, pero además se unieron con la esperanza y la fe en el Tata del Gran Poder pidiendo la pacificación del país.

