QAMASA Digital. – El Festival “Sinfónica Fusión” logró desafiar los conflictos sociales en la ciudad de La Paz, el público llenó las salas de los teatros en los que se presentaron artistas nacionales acompañados por la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia (OSNB), demostrando así su apoyo hacia la cultura y la capacidad sanadora del arte.
El festival impulsado por la OSNB, institución bajo tuición del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, surgió con el objetivo de romper barreras entre la música clásica y los géneros modernos como el rock, el jazz y la música criolla.
Sin embargo, la programación tuvo que enfrentar retos logísticos debido a las movilizaciones y al resguardo policial en los alrededores de la plaza Murillo, afectando la calle Ayacucho, donde se ubica la sede de la orquesta. Esto obligó a la organización a reprogramar fechas y trasladar de emergencia las presentaciones de Gustavo Orihuela Quartet y de la banda Octavia al Cine Teatro Municipal 6 de Agosto.
La respuesta de la ciudadanía ante estos imprevistos fue de compromiso, paciencia y cariño, agotando las localidades para apoyar a los artistas. Los organizadores destacaron cómo el arte es capaz de despertar la sensibilidad y aplacar sensaciones de estrés y preocupación, al menos por un momento.
Así, los aplausos fueron para el pianista paceño y docente del Conservatorio Plurinacional de Música, Freddy Mendizabal que presentó su propuesta «Sinfomore», fusionando la energía y la riqueza del rock argentino con la majestuosidad de la Orquesta Sinfónica; también para Gustavo Orihuela Quartet, integrado por Gustavo Orihuela, Luis Daniel Iturralde, Diego Ballón y Ramón Zúñiga que mostró su característico vuelo escénico, improvisación y dinamismo.
La presentación del pianista y tecladista de Efecto Mandarina, Diego Francisco Ballón Cárdenas con una experiencia contemporánea de Jazz Sinfónico, que contó con la participación especial de Pablo Valdivia, también fue un deleite para el público que se llevó una gran experiencia musical.
Los bloqueos no frenaron a Octavia, la banda de rock-pop, que por primera vez fusionó melodías con la OSNB bajo la dirección del maestro invitado Christian Asturizaga. Sus dos funciones del miércoles 27 de mayo, lograron un lleno total.
Asimismo, la célebre Orquesta Criolla, Música de Maestros, dirigida por el maestro quenista Rolando Encinas, cerró la temporada, interpretando parte del patrimonio musical criollo-mestizo de los siglos XIX y XX. El concierto de clausura, previsto inicialmente en el Centro Sinfónico Nacional fue reprogramado para culminar con éxito este ciclo de fusiones.
En los diferentes conciertos, los espectadores elogiaron el profesionalismo de los intérpretes y la belleza de las propuestas musicales, calificándolas como experiencias únicas y necesarias para la integración del arte en el país.
Además, en estos eventos se fusionó la música con el arte pictórico. En cada presentación hubo una interpretación en pintura que se elaboraba en vivo. Esto despertó el interés del publico y resultó en un cuadro por cada concierto.
El Festival “Sinfónica Fusión” termina así una temporada histórica, demostrando que ni las barreras de los géneros musicales ni los conflictos sociales pueden detener la fuerza y la convocatoria de la música en vivo en Bolivia.

