QAMASA Digital. – Este 26 de julio se celebró la fiesta de Santa Ana, patrona de la Parroquia de La Recoleta que lleva su nombre y el barrio asentado en sus alrededores. La misa central se celebró a las 10 de la mañana, fue presidida por el obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de Sucre, Mons. Adolfo Bittschi Mayer. Durante la eucaristía se realizó la unción de los enfermos a todos los adultos mayores que participaron en la misa recordando que Santa Ana es también «patrona de los abuelos» y muchos de ellos acuden cada 26 de julio a pedirle sus favores y su intercesión.
Luego tuvo lugar la solemne procesión que recorrió algunas calles del barrio de Santa Ana, Dalence, Suipacha, Chaco y Polanco. Los vecinos prepararon altares para recibir el paso de la centenaria imagen de su patrona.
Al mediodía, pasada la procesión, se inauguró el bazar parroquial y las tradicionales Alasitas que permanecerán en la zona hasta el domingo 2 de agosto.
En la víspera de la fiesta, el sábado 25 de julio, tuvo lugar la serenata organizada en la plaza de la Recoleta por la Junta Vecinal de Santa Ana donde participaron grupos de renombre como «Horizontes», «Nuevos Acordes», entre otros.
La historia de la zona de Santa Ana nos remonta a los orígenes de nuestra ciudad pues varios autores coinciden que la fundación de la Villa de La Plata en 1538 fue en las faldas del cerro Churuquella, hoy la zona de Santa Ana.
Luego de 61 años de la fundación de Villa de La Plata, el obispo de Charcas, Monseñor Alonso Ramírez de Vergara, financió la compra de las tierras ubicadas en La Recoleta que pertenecían a un indígena llamado Alonso Mara; los terrenos pasaron a manos de la Iglesia mediante documento de venta un 25 de enero de 1559; esas tierras fueron inmediatamente cedidas a la orden de los frailes franciscanos en la persona del padre Francisco de Ávila Cabrera y en 1600, se procedió a la edificación de un convento franciscanos en estos predios, fundado por Fray Francisco Morales con el nombre de Convento de Nuestra Señora de Santa Ana del Montesión.
Una vez fundando este nuevo convento en Chuquisaca, el presidente de la Real Audiencia de Charcas, Diego de Cepeda, obsequió a los religiosos una imagen de Santa Ana (madre de la Virgen María) que se convirtió en la patrona de esta iglesia y, por extensión, de todo el barrio extendido en sus alrededores.
Desde entonces la fe entorno a la patrona Santa Anita fue en ascenso. Los padres franciscanos organizaban novenas en su honor, mientras la vecindad se adhería con la preparación del bazar y adornando con banderines de papel ceda color rojo y blanco las calles del barrio. Vecinos de las familias Linares, Coronado, Arízaga, Wayar, Matijasevic, Cors, Tórres, Tirado entre otras atestiguan que las calles Dalence, Chaco, Polanco y Torrelio, principalmente, eran adornadas de con los banderines y los faroles de papel en la víspera de la fiesta.
El 25 de julio se solían organizar varias actividades de masiva participación, como la noche de talentos y la verbena donde se realizaban los tradicionales «bandos» que consistían en una especie de coplas
Al día siguiente, el 26 de julio, desde temprano el templo abría sus puertas para recibir a los peregrinos. Antiguamente se escuchaban algunas «coplas» parecidas a las de la Virgen de Guadalupe interpretadas por sus devotos. Entre tanto, los aromas a los tradicionales tamales encantaban a todos que se servían con gusto especial en esta fecha.
Más tarde la procesión con la imagen que recibe cada año un nuevo atavío. Para 1970, aproximadamente, se añadió el escudo nacional en su vestimenta a devoción del Teniente Paniagua.
El bazar de Santa Ana organizado en esta fiesta fue histórico, en este punto nos detenemos para retroceder hasta 1910 cuando los padres franciscanos y los parroquianos prepararon un gran bazar el cual fue respaldado por toda la población capitalina, todos los fondos recaudados fueron para cubrir los primeros gastos de la construcción de la Escuela de La Recoleta.
Actualmente el benemérito Barrio de Santa Ana es considerado por declaración camaral como el primer barrio de Bolivia. Comprende las siguientes calles: Polanco, Topater, Torrelio, callejones de los Gatos, avenida del Ejército, primeras cuadras de las calles Calvo, Dalence, Grau y Azurduy, calle Suipacha, Chaco (antes conocida como calle Santa Ana), Oruro, Iturricha, Felipe Arana, Fortún y el pasaje Churuquella.
La zona «alta de Sucre» era Santa Ana, antes de que la ciudad crezca, don José Benigno Rivera Bravo, en su libro «Tradiciones Chuquisaqueñas» hace referencia a Santa Ana como la zona alta de Sucre, cuya extensión, según su referencia bibliográfica alcanzaba todos los alrededores de La Recoleta hasta el templo de San Lázaro.(RADIO SOLANA SUCRE)

