QAMASA Digital. – Durante cuatro días, #Anzaldo dejó de lado el momento crítico que vive el país para volcarse por completo a la fe y a la devoción por su patrono el tata #Santiago . Entre costumbres tradicionales como el wijchuykunaku, misas, y promesas cumplidas y pedidos de otras para el año próximo , el pueblo demostró que cuando la esperanza flaquea afuera, adentro se sostiene con oración. Las familias , los pasantes y los devotos compartieron comidas, música, baile y agradecimiento, recordando que la mayor riqueza de #Anzaldo está en su fe.
La fiesta tuvo el brillo de cerca de veinte grupos folklóricos y tradicionales como los #chunchus que participaron con morenada, diablada y otras danzas junto a sus bandas Cada fraternidad bailó no solo por tradición, sino como ofrenda. El sonido de los bombos y las matracas recorrió las calles , manteniendo viva la identidad de un pueblo que le canta y le baila a su santo con el corazón en la mano durante la procesion del día 25 de julio.
Todo culminó en el Calvario, el momento más sagrado. Cientos de personas subieron con velas y plegarias, pidiendo salud, trabajo y protección para sus familias. Arriba no hubo lugar para las malas noticias sino la creatividad de construir casas en miniatura, solo hubo fe. Bajaron con la certeza de que mientras exista devoción, #Anzaldo seguirá de pie. Porque en tiempos difíciles, la fe del pueblo es la que lo sostiene.

