La XIX Feria Internacional del Libro de Cochabamba se desarrollará del 7 al 18 de octubre en el Recinto Ferial Alalay, con Alemania como país invitado y una agenda que reúne escritores, artistas, ilustradores, músicos y públicos de todas las edades.
Cochabamba se prepara para convertirse, durante doce días, en un gran escenario para las historias. Del 7 al 18 de octubre, la XIX Feria Internacional del Libro de Cochabamba (FILC) abrirá sus puertas en el Recinto Ferial Alalay con una programación que propone mucho más que recorrer estantes: será una invitación a leer, escuchar, conversar, crear y encontrarse con otras formas de entender la cultura.
La edición 2026 llega con Alemania como país invitado, en un homenaje que también recupera el vínculo histórico entre la tradición editorial alemana y Cochabamba a través de Werner Guttentag, figura fundamental para el desarrollo de la literatura y la edición en Bolivia.
La propuesta cultural se extiende a distintos escenarios del recinto y reúne presentaciones de libros, encuentros literarios, conferencias, conversatorios, talleres, ilustración, dibujo digital, teatro, música, actividades infantiles y propuestas para jóvenes, convirtiendo a la Feria en un espacio de encuentro entre generaciones y disciplinas.
Un libro puede ser también un escenario
La Agenda Estelar plantea actividades durante prácticamente toda la Feria. En los primeros días, el público podrá acercarse a presentaciones editoriales, encuentros con autores, espacios de literatura boliviana y latinoamericana, además de propuestas de ilustración y creación artística.
Entre las actividades programadas aparecen iniciativas como “Crea tu primera historieta”, dibujo digital en vivo, talleres de escultura, pasarela cosplay literaria y diferentes conversatorios que conectan la literatura con otras expresiones culturales.
El sábado 10, por ejemplo, la programación incorpora talleres de portadas ilustradas, animación, presentación de libros, espacios dedicados a la literatura infantil y juvenil y actividades vinculadas con el patrimonio y la creación. La jornada también contempla una pasarela cosplay literaria, demostrando que el universo del libro puede dialogar con las nuevas formas de expresión de las audiencias.
La agenda continúa el domingo 11 y durante la semana siguiente con concursos de cuento y poesía, talleres de proceso creativo, encuentros internacionales, conferencias, presentaciones editoriales y actividades vinculadas con la literatura y las ciencias sociales.
Uno de los momentos destacados llegará el lunes 12 de octubre, cuando se desarrollará el VI Encuentro de Escritoras Bolivianas, junto a otras actividades literarias y culturales. La propia agenda estelar reserva para esa jornada un bloque de programación de 19:00 a 21:40.
De los cuentos infantiles al rock
La FILC también busca que los más pequeños encuentren su propio lugar entre libros e historias. La programación contempla un Maratón de Cuenta Cuentos Infantil, talleres de ilustración, actividades de creación y propuestas pensadas para acercar la lectura a nuevos públicos.
El miércoles 14, la agenda suma precisamente el maratón infantil, talleres de ilustración de cuentos y otras actividades que combinan literatura, danza y creación artística. En los días posteriores aparecen además encuentros sobre literatura, patrimonio, historia, ciencia, periodismo y cultura.
La música también tendrá presencia. Hacia el cierre de la Feria, la programación incorpora una presentación de orquesta filarmónica, un microfestival de cortos de horror, ciencia ficción y animación y una jornada de rock, ampliando nuevamente los límites tradicionales de una feria literaria.
Una Feria para descubrir y participar
El concepto de esta XIX edición queda sintetizado en su propia imagen oficial: el flautista de Hamelín llega a Cochabamba convertido en un personaje que lleva un charango, acompañado por libros, ratones y referencias arquitectónicas locales.
La ilustración, creada por Darek Larrazábal sin utilización de Inteligencia Artificial, transforma un relato universal en una escena atravesada por elementos de la identidad cochabambina. Literatura, música, ilustración y patrimonio se encuentran así en una misma propuesta.
Esa misma filosofía atraviesa la programación: el libro como punto de partida y no como punto final.
Por eso, la FILC 2026 propone a Cochabamba algo más que una visita a una feria. Invita a niños, jóvenes, familias, estudiantes, escritores, artistas y lectores habituales —y también a quienes todavía no han encontrado su libro— a recorrer el Recinto Ferial Alalay y descubrir una historia, una voz, una ilustración, una conversación o una actividad capaz de despertar nuevas curiosidades.
La cita está hecha: del 7 al 18 de octubre, las páginas de la cultura boliviana y universal se abren en Cochabamba. La historia, esta vez, también puede comenzar con el público(OPINIÓN BOLIVIA)

