QAMASA Digital. – La puerta del 2387 no es sólo una dirección. Es un símbolo. Allí, en una casa del barrio paceño de Sopocachi, nació una de las historias más persistentes y representativas del rock boliviano. Octavia cumplió 37 años y decidió celebrarlo regresando al lugar donde todo comenzó: la puerta de ingreso a la casa de Ricardo Sasaki, espacio de ensayos, sueños y decisiones fundacionales.
La banda compartió en redes sociales una fotografía cargada de memoria y afecto. En la imagen aparecen los integrantes fundadores, reunidos frente a la puerta marcada con el número 2387, donde hoy se lee una sola palabra: “Perseverancia”. El mensaje acompaña una reflexión que resume casi cuatro décadas de música y hermandad.
«La noche del 23 de diciembre de 1988 hicimos un compromiso, queríamos formar una banda y hacer nuestra propia música… 37 años después nos tomamos esta foto en la puerta del 2387, nuestro lugar de ensayo y donde se inició esta hermosa historia de vida», señala el texto difundido por el grupo que estuvo acompañada con la emotiva fotografía.
En el mensaje, Octavia agradece a Ricardo Sasaki Cajías y a su familia por haber compartido ese espacio clave en los primeros años, recuerda a Martín Fox —el cuarto integrante de aquella hermandad inicial— y extiende un abrazo a músicos, equipos de trabajo, familias y, sobre todo, al público que acompañó cada etapa del camino. “Nuestra gratitud eterna, por su apoyo y cariño constante”, se lee en el mensaje.
Fundada en 1988 bajo el nombre de Coda-3, la banda adoptó el nombre de Octavia en 1996 y desde entonces se mantuvo activa de forma ininterrumpida. Su propuesta musical —una fusión de rock alternativo, clásico y latino con instrumentos y ritmos andinos— logró reflejar como pocas la diversidad cultural de Bolivia(El Deber).

