Oruro, Bolivia /QAMASA Digital. – En un oficial acto de homenaje y reconocimiento, la Diablada Ferroviaria Oruro conmemoró este martes sus 70 años de vida institucional, consolidando su estatus como una de las agrupaciones más representativas e históricas del Carnaval de Oruro, festividad declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y conocida como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
La celebración de estas Bodas de Titanio contó con la participación activa de directivos, fraternos, invitados especiales y autoridades políticas, destacando la presencia de los representantes de la Secretaría Departamental de Cultura y Turismo de la Gobernación de Oruro.
Fundada el 20 de septiembre de 1956 al calor de la histórica Estación Central de Ferrocarriles de Oruro, la institución ha forjado su legado gracias al compromiso de generaciones de danzarines, músicos y familias devotas. Con el paso de los años, no solo se convirtió en un pilar esencial del carnaval local, sino que expandió la riqueza de la danza de la diablada más allá de las fronteras bolivianas.
Durante su intervención, la presidenta de la fraternidad, Sarah Morales Álvarez, resaltó que este septuagésimo aniversario es el escenario ideal para rendir un justo homenaje a aquellos hombres y mujeres cuyos aportes individuales y colectivos resultaron clave para el crecimiento y fortalecimiento institucional a lo largo de estas siete décadas.
A través de un saludo emitido por su directorio, la Diablada Ferroviaria reafirmó que su trayectoria está impulsada por los valores de unidad, fe y devoción. Asimismo, los representantes ratificaron firmemente su postura en la defensa del patrimonio cultural, enfatizando con convicción que las raíces originarias de la diablada pertenecen indiscutiblemente a Oruro.
Por su parte, desde la Secretaría Departamental de Cultura y Turismo se subrayó el papel de la fraternidad como una entidad viva dentro de la memoria folklórica del departamento. Se elogió, además, su capacidad para renovarse constantemente y transmitir el significado profundo de sus tradiciones a las nuevas generaciones sin perder la esencia de su matriz histórica.
Tras el cierre de los actos conmemorativos, enfocados también en estrechar lazos de confraternidad, la directiva e integrantes ya se enfocan para la organización, con miras a su participación en el Carnaval de Oruro 2027, garantizando la continuidad de una institución folklórica que muestra la danza de la diablada como el orgullo del país(PERIÓDICO QAMASA) .

