Este sábado 8 de noviembre, Rodrigo Paz Pereira asumirá oficialmente la presidencia Constitucional de Bolivia en una solemne ceremonia de investidura. Durante el acto de posesión, recibirá tres emblemas de alto valor histórico y simbólico: la banda presidencial con los colores de la tricolor nacional, la Medalla del Libertador Simón Bolívar y el Bastón de Mando, insignias que representan la soberanía, el legado y la majestad del Estado boliviano.
Los actos de transmisión de mando se desarrollarán en la ciudad de La Paz, a partir de las 10:00. El primero tendrá lugar en el Hemiciclo de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde Paz Pereira recibirá la banda presidencial, símbolo de la autoridad del primer mandatario, y la Medalla Presidencial, una joya emblemática de la historia republicana.
Luego de la posesión presidencial, el presidente recibirá el Bastón de Mando de manos de las Fuerzas Armadas (FF.AA.), frente al Palacio Legislativo, en la plaza Murillo, informó a los medios de comunicación el viceministro de Relaciones Exteriores Elmer Catarina. Este acto simboliza la ratificación del presidente como Capitán General de las FF.AA. de Bolivia, la máxima autoridad de las instituciones castrenses.

La restauración de 2002
En contacto con Bolivia Verifica, el expresidente Carlos Mesa Gisbert recordó que en 2002, durante el gobierno de Jorge Quiroga Ramírez, se realizó un inventario y proceso de restauración de la Medalla Presidencial a cargo del entonces viceministro de Coordinación de la Presidencia Gustavo Aliaga (fallecido el 16 de octubre de 2025).
Esta última tasación y otras dos en 1926 y 1994, realizadas por expertos, certificaron la autenticidad de la presea, según mencionó Mesa en su blog personal.
«El inventario del año 2002, que hizo Gustavo Aliaga con dos joyerías especializadas, certifica que la medalla no tuvo ningún tipo de modificación ni fueron sustraídas ninguna de sus piezas clave ni diamantes a lo largo de lo años del siglo XIX y siglo XX. En 2002 se certifica que la medalla presidencial no ha tenido ningún tipo de sustracción ni modificación que ponga en riesgo su credibilidad, en cuanto a la legitimidad de su diseño y de su valor», manifestó a Bolivia Verifica el exmandatario.
En su libro Presidentes de Bolivia: Entre urnas y fusiles, Mesa detalla que la medalla se mantuvo intacta desde 1926, «salvo la pérdida de algunas chispas muy pequeñas que pudieron caerse en la manipulación de la joya» con el pasar de los años.
Desde su blog, también explica que los únicos elementos que fueron sustituidos fueron el reverso de la medalla original cuando pasó a propiedad del Mariscal Santa Cruz, cuando le fue otorgada por el Congreso. Aunque en 2002, se repuso la totalidad del reverso con la leyenda original:
LA REPÚBLICA BOLÍVAR AGRADECIDA AL HÉROE CUYO NOMBRE LLEVA
El inventario de 2002 certificó que la medalla pesa 179 gramos y que no se alteraron piezas mayores a 0,10 quilates, algunas de ellas de cuarzo. Además, los peritos concluyeron que todas las piedras fueron colocadas originalmente en 1826, desmintiendo así los rumores de robos o sustituciones, se lee en la obra, en el capítulo dedicado a la Medalla Presidencial.
Durante la restauración, se añadieron 30 piezas de brillantes menores a 0,10 quilates y se restituyó el reverso original, tomando el troquel guardado en la Casa de la Moneda de Potosí en oro de 22 quilates, con un peso de 31,5 gramos.
También se reemplazó la cadena adicional de fantasía que alargaba la cadena original de oro (originalmente la medalla se lucía casi a la altura del cuello, luego se optó porque cayera hasta el centro del pecho), por una prolongación idéntica a la original de 34 centímetros, de otro de 22 quilates y 66 gramos, según detalla la obra de Mesa.
Un llamado a una nueva inspección
Mesa considera que, tras el robo de la medalla en 2018, debería efectuarse una nueva verificación de su estado.
«Aprovechando estas circunstancias de transmisión de mando, no estaría demás que se haga una valoración y una inspección de la medalla, y una revisión de acuerdo al inventario, que debe estar en el Banco Central, (y revisar) si la medalla ha sufrido alguna modificación. Sobre todo por el episodio terrible que vivió la joya cuando a uno de los oficiales que la transportaba se la robaron en una casa de citas y luego la recuperaron dos días después en el templo de San Pedro», cuestionó el exmandatario en contacto con este medio.
A su juicio, «los avatares» que sufrió la medalla en aquella ocasión ameritan una revisión formal de su condición actual.
Una joya con dos siglos de historia
La Medalla del Libertador Simón Bolívar -conocida también como Medalla Presidencial- cumplirá 200 años. Su origen se remonta al decreto del 11 de agosto de 1825, emitido por la Asamblea que fundó la República, como muestra de gratitud hacia el Libertador.
De acuerdo con la obra de Mesa, la Asamblea encargó al Mariscal Antonio José de Sucre la elaboración de una medalla de oro tachonada de brillantes con la imagen de Bolívar en la cima del Cerro Rico de Potosí sobre una escala de fisiles y banderas. En el reverso debía figurar la inscripción mencionada anteriormente.
La presea fue concluida en 1826 a un costo de 8.002 pesos y enviada por Sucre a Lima, donde residía Bolívar, el 24 de junio de ese año. En su testamento, el Libertador dispuso devolverla al pueblo boliviano. Posteriormente, en 1831, el Congreso la otorgó a Andrés de Santa Cruz como reconocimiento a sus servicios, señala Mesa en su obra.
En 1839, el Congreso Constituyente determinó que la Medalla del Libertador se convirtiera en una de las insignias presidenciales, a ser usada por el mandatario en el pecho.
A pesar de los profundos cambios políticos y las turbulencias históricas que ha atravesado el país, la Medalla Presidencial ha permanecido «incólume», señala Mesa en su obra. Actualmente, la pieza se encuentra bajo la custodia del Banco Central y solo es retirada en ocasiones importante como la transmisión de mando presidencial o las celebraciones del aniversario de la independencia del país.
Decreto que norma el uso y tratamiento de símbolos presidenciales
El Decreto Supremo N° 27227, emitido por el presidente Carlos Mesa el 30 de octubre de 2003, modificó el Decreto Supremo N° 26676 de Jorge Quiroga, del 2 de julio de 2002.
Decreto:
- Art. 1.- El objeto del presente Decreto Supremo es modificar el Decreto Supremo N° 26676 de 2 de julio de 2002, que norma el uso y tratamiento de los símbolos Presidenciales.
- Art. 2.- Se modifica el Artículo 3 del Decreto Supremo N° 26676, de la siguiente manera:
- «Art. 3.- La Medalla del Libertador Simón Bolívar será utilizada en el Aniversario de la Independencia de la República, la Transmisión de Mando Presidencial y actos protocolares cuya importancia lo justifique».
- Art. 3.- Se modifica el Artículo 4 del Decreto Supremo N° 26676, de la siguiente manera:
- Art. 4.- (USO DE LA BANDA PRESIDENCIAL).
- I. La Banda Presidencial, que llevará los colores de la Bandera Nacional, el Escudo de la República al centro, la escarapela y un borlón, será utilizada en el aniversario de la Independencia de la República, Efemérides Departamentales y, el 23 de marzo, acto Cívico Militar recordatorio de la defensa de Calama.
- II. En caso de que el Presidente de la República decida utilizar la Medalla Presidencial conjuntamente a la Banda Presidencial, esta última no llevará el Escudo de la República».
- Art. 4.- Se modifica el Artículo 5 del Decreto Supremo N° 26676, de la siguiente manera:
- «Art. 5.- (USO DEL BASTON PRESIDENCIAL). El Presidente de la República, en su calidad de Capitán General de las Fuerzas Armadas de la Nación, recibirá del Alto Mando Militar el Bastón de mando Presidencial para usarlo en los actos castrenses».
- Art. 5.- (VIGENCIA DE NORMAS). Se abrogan y derogan todas las disposiciones contrarias al presente Decreto Supremo.
Además estable que los ministros de Despachos de Relaciones Exteriores y Culto y, de la Presidencia, quedan encargados de la ejecución y cumplimiento del presente Decreto Supremo(Bolivia Verifica).

