Qamasa Digital. – El Pepinazo se llevó adelante este miércoles en el atrio del Palacio Consistorial, donde decenas de pepinos —desde infantiles hasta uno gigante de 2,5 metros—, además de la Banda Municipal Eduardo Caba, la organización Obdefo, grupos folclóricos y muchos pepinos, llenaron de color el corazón de la ciudad en un acto de reivindicación de la identidad paceña.
Durante el evento, el Concejal Javier Escalier entregó oficialmente la Declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial Municipal al Pepino, calificada como el “primer paso” para que este personaje sea reconocido también como Patrimonio Cultural de Bolivia.
“El proceso continuará en la Asamblea Legislativa, por eso le pedimos al vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, que acelere su aprobación. Es un acto de justicia histórica y una forma de defender lo nuestro”, afirmó Escalier. “El Pepino es paceño, boliviano; protegerlo es defender nuestra identidad”.
En el acto central, el concejal también entregó las Llaves de la Ciudad al Pepino. “Estás llaves simbolizan que el Pepino tiene abiertas todas las puertas del municipio, pero sobre todo las puertas del corazón de los paceños”, expresó. “Ya no es tiempo de reclamo, sino de reivindicación del Pepino como símbolo paceño”.
El público celebró con entusiasmo la llegada del Pepino gigante de 2,5 metros, junto a comparsas, bailarines y la participación musical de los grupos Místika e Hiru Hicho, que acompañaron la fiesta con ritmos tradicionales festivos.
Escalier recordó durante el acto que el Pepino es un personaje profundamente paceño, nacido de la creatividad urbana y consolidado desde el siglo XIX como emblema del carnaval de La Paz.
“El Pepino es nuestro. Habla en falsete en nuestra lengua y “chauchita” monedas. Representa nuestra picardía, nuestro humor y nuestro espíritu libre”, remarcó. “De una figura circense, el pueblo paceño creó algo único: le puso la chuspa, la máscara y el alma de La Paz. Así nació el Pepino”.
El Pepinazo surgió como respuesta al uso indebido de la imagen del personaje en la promoción internacional de la fiesta de la Virgen de la Candelaria 2026 en Lima. Frente a ello, el Concejo Municipal reafirmó que el Pepino es patrimonio cultural paceño, protegido por la Ley Municipal Nº 117, la Ley Nacional Nº 530 y normas internacionales de salvaguarda del patrimonio.
La fiesta concluyó entre aplausos, música y pepinos bailando en una muestra de unidad ciudadana. “El Pepino nació en La Paz, vive en La Paz y pertenece a La Paz. No tendremos recursos para grandes campañas, pero tenemos historia, verdad y orgullo”, dijo el concejal. “Hoy el Pepinazo le recordó al mundo quiénes somos”.

