El público sigue siendo un desafío pendiente. Factores como el alto costo de las entradas, malos horarios e historias deficientemente desarrolladas son algunos de los que interfieren en el entusiasmo local para ir a vernos en la pantalla grande. En este aspecto, el trabajo de la Cinemateca Boliviana es loable. Ha realizado numerosos ciclos de cine boliviano, con importantes reestrenos durante todo el año, a precios indiscutiblemente accesibles.
En la lista figuran dos títulos que aún no han pasado por la cartelera local, aunque están de gira por el mundo y ganando importantes reconocimientos: La hija cóndor y Cielo. Hacemos votos por su pronta llegada(La Razón).

