QAMASA Digital. – Tras un operativo militar de gran escala ejecutado por Estados Unidos, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, la región no tardó en dividirse.
Mientras en las calles de Caracas se escuchaba el estruendo de los bombardeos, en los gobiernos de izquierda en América Latina se activaba un dispositivo de protección diplomática hacia el líder chavista, ahora bajo custodia estadounidense.
El anuncio del presidente Donald Trump, quien confirmó el éxito del ataque y el traslado de Maduro para enfrentar cargos por narcotráfico y terrorismo en suelo estadounidense, generó una ola de reacciones
Los países que apoyan la libertad de Venezuela
Los gobiernos de Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Ecuador, El Salvador y Panamá se pronunciaron a favor de la libertad de Venezuela.
El mandatario argentino, Javier Milei, fue uno de los primeros en expresarse. Celebró el operativo de Estados Unidos y la captura de Maduro; y advirtió que el país acompañará la posición de la administración de Donald Trump en la reunión del Consejo de Seguridad convocada de urgencia por Naciones Unidas.
“Apoyo total a Estados Unidos, apoyo total a la moción de EEUU, no tenían forma de salir los venezolanos de este equilibrio siniestro en el que estaban metidos”, aseguró Milei en declaraciones a LN+.
Para Milei, la captura de Maduro “significa la caída del régimen de un dictador”, y consideró que “venía trampeando las elecciones, que en la última elección fue derrotado muy fuertemente y aun así quiso quedarse aferrado al poder”.
Por su parte, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, manifestó en X: “La detención de Nicolás Maduro es una gran noticia para la región. Su permanencia en el poder, sostenida por un narcorégimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado»
Y siguió: “Maduro no es el Presidente legítimo de Venezuela, y desde ese país operan estructuras criminales y terroristas que amenazan gravemente la paz y la seguridad regional».

Por último, señaló: “Ahora comienza una tarea mayor. Los gobiernos de América Latina debemos asegurar que todo el aparato del régimen abandone el poder y rinda cuentas; coordinar el regreso seguro y expedito de los venezolanos a su país; apoyar la recuperación de su sistema democrático; y avanzar en el combate regional efectivo contra el narcotráfico y el crimen organizado. La democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional“.
Otro de los gobiernos que expresó su apoyo a la libertad de Venezuela fue el de Paraguay. El Ministerio de Exteriores publicó un comunicado en el que indicó que “la salida del líder de dicha organización terrorista (Maduro por el cartel de los Soles) debe abrir paso de inmediato a la restauración del Estado de derecho, permitiendo que la voluntad popular expresada en las urnas sea el único motor de la reconstrucción venezolana”.
Luego, el presidente, Santiago Peña, sostuvo en sus redes sociales: “El Gobierno del Paraguay ha tenido siempre una posición de compromiso innegociable con la democracia, el Estado de Derecho y la vigencia plena de los derechos humanos en Venezuela, y por ello ha venido alertando hace tiempo sobre la situación insostenible del régimen ilegítimo, rapaz y dictatorial de Nicolás Maduro, que tanto daño ha causado a ese noble pueblo. Su caída solo puede ser una buena noticia“.

Y siguió: “En estas horas decisivas, instamos a priorizar por sobre todo las vías democráticas y el bienestar de los venezolanos. Además, como un país que ha tenido una exitosa transición de un régimen autoritario a una democracia plena y vigorosa, el Paraguay ofrece a la comunidad internacional su cooperación y experiencia para el cambio del régimen hacia uno de vigencia plena de libertades y derechos. Estamos con el pueblo venezolano, que merece vivir días mejores en democracia, libertad y paz”.
El gobierno de Bolivia también publicó un comunicado firmado por su Cancillería, en el que expresó “su firme respaldo al pueblo venezolano en el camino iniciado de recuperación de la democracia, el orden constitucional y los derechos humanos, y reafirma su compromiso con la paz y la asistencia humanitaria»(Infobae)

