La Paz, Bolivia /QAMASA Digital. .– La titular del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yáñez, se reunió con representantes del Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional (FAMSI) y del Fondo Extremeño Local de Cooperación al Desarrollo (FELCODE) para viabilizar la asistencia técnica en gestión turística. En particular se habló del reordenamiento del principal destino boliviano, el Salar de Uyuni – Lagunas de Colores.
“Tomando en cuenta que España es uno de los receptores más grandes de turismo, estamos muy interesados en aprender de sus experiencias exitosas, por ejemplo en Jaén y en la Semana Santa de Cáceres, y también de que nos cooperen técnicamente para el logro de los objetivos turísticos de Bolivia”, señaló Yáñez.
La ministra, acompañada por el viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, Andrés Aramayo, planteó ante los cooperantes que la prioridad de esta gestión de gobierno, es reordenar el destino Salar de Uyuni – Lagunas de Colores e implantar en él un modelo de gestión sostenible, con servicios adecuados, zonificación clara, articulación interinstitucional y mecanismos de co-gestión que garanticen su conservación, su capacidad competitiva y el beneficio de las comunidades locales. “Debatimos la idea de crear una Zona Turística que permita establecer un marco normativo y de gestión específico para el Salar”, explicó Yáñez.
Otras áreas en la que se puede dar un trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional, el FAMSI y el FELCODE es el turismo religioso, que constituye una
especialidad de estas organizaciones. Bolivia pretende ser parte de la red de turismo religioso y promover la Semana Santa de Sucre.
También se habló de intercambios sobre la digitalización de las empresas turísticas, es decir del uso de datos para mejorar experiencia del visitante. Igualmente, para la aplicación de modelos de destinos turísticos inteligentes.
Para todos los asistentes a este encuentro, el turismo es fundamental para el desarrollo territorial porque genera empleo, en un 75% para mujeres, en las propias comunidades.

