QAMASA Digital..– La Llamerada San Andrés conmemora sus Bodas de Rubí con la “Exposición de Trajes: 40 años de Historia”, que integra también material fotográfico, piezas audiovisuales y archivos institucionales que forman parte del patrimonio folklórico boliviano. La muestra cuenta con el respaldo del Viceministerio de Culturas y Folklore, dependiente del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía.
La inauguración que se efectuó este jueves por la noche, tuvo la presencia del fundador y presidente vitalicio, Fernando Cajías, entre otros invitados especiales que resaltaron la trayectoria de la fraternidad. La exposición estará abierta hasta este viernes 6 de marzo, desde las 09.00 hasta las 18.00 horas en el Patio Cultural de Palacio Chico, ubicado en la calle Yanacocha esquina Potosí.
La Llamerada San Andrés conmemora su trayectoria institucional reivindicando el legado iniciado en 1986 por el historiador Fernando Cajías de la Vega. La exposición, que es una de las actividades de la celebración de sus Bodas de Rubí, reúne una selección de indumentaria, además de elementos que documentan cuatro décadas de preservación cultural y revaloriza la danza tanto en el escenario folklórico como en el ámbito académico.
Con una presencia clave en el Carnaval de Oruro y el Gran Poder, la fraternidad reafirma su compromiso con el folklore en cada presentación, convirtiéndola en un verdadero homenaje a las raíces andinas. Este legado, que combina la investigación académica con la fe, no sólo honra a sus fundadores, sino que consagra a la institución como un pilar de la cultura viva en el país.
Más allá de lo visual, la muestra revela la esencia de la Llamerada San Andrés, que es una mezcla de sobriedad coreográfica y disciplina que ya es su sello personal.
«Este aniversario de rubí no sólo marca el paso del tiempo, sino que ratifica nuestro compromiso de preservar la danza y proyectar este legado hacia el futuro», señalaron representantes de la institución.
Más allá de la danza, la Llamerada San Andrés fue, durante estos 40 años, un espacio de formación humana y hermandad. La muestra es también un homenaje a los fraternos y fraternas que, de padres a hijos, transmitieron el orgullo de pertenecer a esta institución, consolidándola como un referente de la revalorización del folklore nacional.

