QAMASA Digital.- En Verona, Italia, durante la última década del siglo XVI, Romeo Montesco y Julieta Capuleto, adolescentes, se enamoran perdidamente a pesar del antiguo odio entre sus familias. Casados en secreto, su unión se ve destrozada por la tragedia y el destierro de Romeo.
Para escapar de un matrimonio forzado, Julieta finge su muerte, pero el trágico malentendido lleva a los dos amantes al suicidio, reconciliando a sus familias en su dolor.
Esa obra de teatro, escrita por William Shakespeare y publicada por primera vez en 1597 con el título: La excelente y lamentable tragedia de Romeo y Julieta, cuenta una historia que, aunque el imaginario colectivo olvida a menudo su carácter trágico, se ha mantenido viva durante más de cuatro siglos convirtiéndose en el paradigma del amor.
Obra cautivadora
Es tan intensa esa percepción, que la obra del dramaturgo inglés ha sido la inspiración y tema de 33 óperas, la primera, compuesta el siglo XVIII, en 1776, y la última, hace 37 años, en 1988.
También inspiró al menos 26 composiciones de música popular entre 1957 y 2017. Y 33 películas cuentan la historia de los jóvenes enamorados, la primera es de 1908 y la última, de 2010.
Y hay también cinco composiciones sinfónicas, además de obras de danza –clásica y contemporánea– series de televisión, comedias musicales, que completan más de un centenar de creaciones escénicas y musicales sobre esta obra de Shakespeare.
Un doble estreno
De todas las numerosas opciones musicales, la Orquesta Filarmónica de Cochabamba (OFC) interpretará tres en su primer concierto de la temporada 2026, que es una especie de doble estreno.
Primero, porque hasta ahora no interpretaron nada inspirado en esta inmortal historia de amor, y, segundo, porque tampoco ejecutaron antes una obra del compositor ruso Serguéi Prokofiev, que escribió su primera obra para piano a los cinco años de edad.
“Los rusos soviéticos lo comparan con Mozart”, comenta Augusto Guzmán, fundador y director de la OFC.
Además, “la misión de la orquesta desde sus inicios es principalmente la difusión de la música. En 18 de actividad continua hemos interpretado muchas composiciones, pero falta un universo entero”, agrega.
Y continúa: “entonces principalmente es eso, buscando Romeo y Julieta, dije, bueno, ¿por qué no hacer una mirada desde distintos puntos de vista? Porque hay varios compositores que tienen su propia versión.
“Así surgió la esa idea de mostrar distintos puntos de vista, digamos, de varias obras musicales acerca del mismo tema.
“Y ahí es que ponemos Tchaikovsky, que es un compositor que siempre nos gusta tocar y también al público le gusta escuchar, estoy seguro.
“Y hemos querido poner también una obra cortita, es el Tema de Amor de la película Romeo y Julieta, de Franco Zeffirelli, compuesta por Nino Rota, una composición de 1968”, explica el director de la OFC .
En cuanto a las de los maestros rusos, la primera: Suite Romeo y Julieta –una de las tres selecciones de extractos de piezas que conforman su ballet del mismo título– reproduce en música los momentos fuertes que marcan la historia de amor de los jóvenes veroneses.
“Es una obra maestra del siglo XX que destaca por su intensidad dramática, brillante orquestación y gran capacidad narrativa”, refiere el musicólogo Michel-R. Hofmann, citado en un artículo de Radio France .
Eso no ocurre con la Obertura Fantasía, de Tchaikovsky que, para el mismo experto, “es una visión general del drama y, sobre todo, de su atmósfera (…) es un compendio musical, un resumen temático de una ópera existente en un estado ‘posible”.
Y la obra del italiano Nino Rota: Tema de Amor, “es simplemente arrebatadora. Hay una inocencia eterna en esta música y ningún tipo de artificio”, señala Giuseppe Lombardi, un crítico de cine y música.
Así, el programa del primer concierto del año de la OFC promete mucha emoción.
Lo podremos escuchar el domingo 8 y el lunes 9 de marzo, a partir de las 20 horas en El Portal, donde 60 músicos y su director confirmarán la eterna vitalidad de esta trágica historia de amor imposible.

