Tacna, Perú /QAMASA Digital. – La instalación de una estatua gigante del Tinku en la Avenida Internacional de Tacna, Perú, ha encendido las alarmas ente los defensores del folclore en Bolivia. La obra, de gran colorido y dimensiones, fue implementada por la Municipalidad Distrital de Ciudad Nueva para captar la atención de vecinos y transeúntes, pero generó una inmediata reacción de rechazo por parte de la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (Obdefolk), entidad que anunció el envío de un pronunciamiento oficial y una carta de reclamo dirigida al alcalde de dicha jurisdicción peruana.
Un ritual con origen en Potosí
Desde el sector cultural boliviano se desmintieron las versiones locales que pretenden justificar el monumento argumentando que la vestimenta representa una supuesta danza de la nobleza inca de 1555. Se recordó de manera enfática que el Tinku tiene sus raíces históricas en el departamento de Potosí, específicamente en la localidad de Macha (provincia Chayanta), donde las comunidades originarias realizan esta práctica ritual cada 3 de mayo. Su nombre, de origen quechua, significa “encuentro”, en referencia a la convergencia comunitaria.
Respaldo legal e internacional
El patrimonio boliviano se encuentra respaldado jurídicamente por la Ley 320, promulgada en 2012, la cual declaró formalmente al Tinku como Patrimonio Cultural Inmaterial de Bolivia, una normativa para la cual las instituciones folclóricas exigen respeto internacional. Asimismo, se trajo a colación el Encuentro Mundial de Tinkus organizado en 2011 —que reunió a delegaciones de 36 ciudades en 26 países— con el fin explícito de reafirmar la procedencia boliviana de esta manifestación ante el mundo.
Llamado a disfrutar sin apropiación
A pesar de que el Tinku ha ganado gran popularidad en los últimos años en diversas regiones de Perú (como Cusco y Tacna) debido a su fuerza expresiva, ritmo y coreografía, los defensores del folclore aclararon que el reclamo formal no busca prohibir que la población peruana baile y disfrute de la danza. El objetivo central es evitar que este tipo de representaciones monumentales confundan a la opinión pública y desconozcan la verdadera cuna de la tradición.
Obdefolk ratificó que continuará con acciones firmes de difusión y defensa internacional para salvaguardar la identidad de las danzas tradicionales bolivianas frente a lo que consideran una preocupante apropiación de su patrimonio inmaterial(PERIÓDICO QAMASA).

