QAMASA Digital.- En Bolivia cada persona consume un promedio de 68 litros de leche al año. Así lo confirma Pro Bolivia al 2023. Esta cifra representa un 60% más de lo que consumía la población hace 12 años. Pese a esto, la cantidad aún es insuficiente. La Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), por ejemplo, recomienda un consumo de 160 litros de leche por persona al año. Una de las causas que retrae su consumo son los mitos que se propagan por muchas generaciones.

Para concientizar sobre su consumo, la FAO estableció que, el 1 de junio se celebre el Día Mundial de la Leche con el propósito de dialogar sobre sus propiedades nutritivas, su contribución a reducir el hambre, la desnutrición principalmente en niños, niñas y adolescentes, y sus beneficios que brinda al organismo por su alto valor biológico.
PIL ANDINA, la industria láctea líder de Bolivia, está comprometida con la concientización de la población sobre los hábitos alimenticios para reforzar la nutrición en los hogares y parte de ello, acompaña el desarrollo en cada etapa de la vida de los bolivianos con alimentos confiables, saludables, innovadores y en armonía con el medioambiente.
Mito 1: “La leche engorda”
Todos los alimentos que se consumen en exceso tienen un efecto en el peso. El incremento de los kilos en una persona depende de un conjunto de factores que tienen que ver principalmente con los hábitos, el trabajo que realiza, la fisiología, el tiempo de descanso, el microbiota intestinal y todo el estilo de vida que desarrolla individualmente. Si una persona quiere controlar su peso solo con los alimentos, es importante que sea guiado por un (a) especialista en nutrición y no prohibirse un solo alimento sin ningún diagnóstico previo (fuente).

Mito 2: “Los humanos no deberían beber leche porque somos los únicos mamíferos que los hacemos en edad adulta”
El consumo de la leche, históricamente se asocia como un alimento esencial para los primeros años de un bebé, pero también hay múltiples evidencias de su consumo en adultos en las generaciones prehistóricas y se ha constituido en el primer alimento en ser investigado e ingresar a un laboratorio científico para su conservación y mejor aprovechamiento. El alto valor nutricional de la leche.

