Puerto Quijarro, Bolivia/QAMASA Digital. – En un acto histórico por el 23 de marzo, el presidente Rodrigo Paz Pereira conmemoró el Día del Mar en Puerto Quijarro, definiendo a esta región como una de las «grandes lanzas» y «puntas del desarrollo» para el futuro de la patria.
El primer mandatario subrayó que Bolivia posee una «vocación marítima y una vocación oceánica» desde su nacimiento, orientada tanto al Atlántico como al Pacífico. Bajo esta premisa, presentó la «visión estratégica de la forma de la fluviomarítima», que consiste básicamente en ir «desde nuestros ríos hasta el mar».
El jefe de Estado enfatizó que la reivindicación marítima es «irrenunciable» y está en la Constitución, pero debe transformarse en «memoria en acción» e inteligencia estratégica. Además, criticó duramente el uso político del mar por gestiones pasadas para «intereses personales» o para «enclaustrarnos mentalmente», señalando que acciones como los juicios de La Haya y el Silala cerraron las puertas del acuerdo.
En su lugar, propuso una política internacional basada en «puentes de la integración» con las cinco fronteras, posicionando a Bolivia como un «nodo distributivo» de comercio y energía para que todas las naciones hermanas se beneficien.
Finalmente, Paz vinculó la seguridad nacional con la prosperidad económica bajo el precepto: «la defensa de los recursos serán los recursos para la defensa». Explicó que unas Fuerzas Armadas con «mayor criterio de desarrollo» recibirán un porcentaje directo de la economía que ayuden a proteger, fortaleciendo así la soberanía sobre el territorio.
«Nuestro futuro no pasa por el pasado», sentenció el mandatario, reafirmando el compromiso de construir una «Bolivia productiva» que utilice sus vías estratégicas para alcanzar un destino soberano.

