La Paz, Bolivia/QAMASA Digital . – El pasado sábado 28 de marzo, Bolivia vivió una de las ediciones más significativas de la Hora del Planeta, movilizando a alrededor de 40 mil personas en los nueve departamentos del país y en más de 50 municipios y comunidades, en una jornada dedicada a las Áreas Protegidas.
Bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, esta edición puso en el centro a estos territorios esenciales que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades en Bolivia.
De extremo a extremo, Bolivia se unió por la naturaleza en una sola voz. Autoridades nacionales y municipales, instituciones públicas y privadas, con el apoyo de aliados como Empacar, Bago y la Universidad Privada Domingo Savio, guardaparques, organizaciones, colectivos juveniles, y ciudadanía en general fueron parte de este movimiento que trascendió el acto simbólico de apagar las luces.
Una hora que iluminó conciencias. – A las 20:30, el apagado simbólico recorrió distintos puntos del país, visibilizando el compromiso colectivo con la naturaleza. Se apagaron luces en lugares emblemáticos como la Casa Nacional de la Moneda en Potosí y el letrero de la ciudad de La Paz, así como en espacios empresariales y productivos como la Green Tower, el Hotel los Tajibos y las plantas industriales de Soboce, Embol y Confipetrol.
Este gesto, replicado en todo el país, fue acompañado no solo por ferias ambientales, caminatas, talleres, conversatorios y actividades culturales, sino también por apagados simbólicos en hogares y barrios, proyecciones audiovisuales sobre la naturaleza, retos digitales en redes sociales y jornadas de voluntariado como limpiezas y plantaciones. Asimismo, se impulsaron intervenciones artísticas, actividades educativas en unidades educativas, espacios de compromiso ciudadano y activaciones en empresas, además de momentos de conexión con la naturaleza como la observación de estrellas, reuniendo a miles de personas en torno a un mismo propósito.
Un compromiso que nace desde los territorios. – Uno de los pilares de esta edición fue el protagonismo de quienes viven y cuidan las Áreas Protegidas. Guardaparques de distintos rincones del país no solo alzaron su voz para recordar que resguardar estos territorios es proteger la vida misma, sino que también lideraron actividades en sus áreas, sensibilizando a visitantes y fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y la naturaleza.
Asimismo, comunidades, gobiernos municipales y departamentales reafirmaron su compromiso con la conservación, demostrando que la protección de la naturaleza es una responsabilidad compartida.
La participación de jóvenes, organizaciones educativas y colectivos ciudadanos volvió a ser clave. Con creatividad, energía y convicción, impulsaron actividades que conectaron a más personas con la importancia de cuidar las Áreas Protegidas, generando espacios de reflexión y acción en todo el país.
Bolivia, un país que actúa. – La Hora del Planeta 2026 evidenció que Bolivia no solo reconoce el valor de su riqueza natural, sino que también está dispuesta a actuar para protegerla. Cada luz apagada, cada actividad organizada y cada persona participante sumó a un movimiento colectivo que crece año tras año.
Más allá de una hora, la Hora del Planeta es una plataforma de acción ciudadana que impulsa cambios positivos y fortalece el compromiso con el planeta.
Porque cuando nos unimos, demostramos que construir un mundo donde el ser humano convive en armonía con la naturaleza es posible.
Acerca de WWF. – WWF (World Wildlife Fund, Fondo Mundial para la Naturaleza) es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. Nació en 1961 y es conocida por el símbolo del panda. Cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.

