QAMASA Digital. – En un ambiente de fiesta, colorido y profundo reencuentro con la identidad cultural, el polifuncional deportivo de la Ceja de El Alto se convirtió en el escenario del Festival Municipal de Danzas Autóctonas de Personas Adultas Mayores. El evento reunió a delegaciones de los 14 distritos de la urbe alteña, consolidándose como un espacio de vitalidad y salvaguarda de las tradiciones locales.
La iniciativa forma parte del programa municipal «Potencialidades», impulsado por la Unidad del Adulto Mayor de la Secretaría Municipal de Desarrollo Humano y Social Integral. El objetivo central de esta actividad es promover un envejecimiento activo, saludable e inclusivo, utilizando la danza y la música folclórica como herramientas de estimulación física, cognitiva y emocional.
Arte, salud e inclusión social
Las autoridades municipales destacaron la importancia de romper el aislamiento en la vejez y visibilizar el rol central de los abuelos en la comunidad. Desde la Secretaría de Desarrollo Humano se enfatizó que estas acciones buscan que el adulto mayor se sienta saludable, útil y feliz, reafirmando su valor dentro de la sociedad.
Por su parte, Gregorio Condori Cutipa, director de Desarrollo Integral, resaltó el impacto integral del festival: «Los adultos mayores tienen ese espíritu, fervor y esa juventud que nos demuestran al bailar», afirmó, destacando que el encuentro va mucho más allá del folklore al incentivar la actividad física y combatir el estrés diario.
Resonancia de saberes ancestrales
Al ritmo de zampoñas, bombos y matracas, decenas de delegaciones compuestas por abuelas y abuelos demostraron destreza y entusiasmo en la pista de baile. El repertorio incluyó ritmos tradicionales y danzas autóctonas de diversas localidades, como la Tarqueada, Moseñada, Auqui Auqu, entre otros.
Graciela Velazques, una participante de 65 años que bailó cullawada, expresó la alegría compartida por las delegaciones: «Me siento feliz y alegre. Quiero felicitar a todos los adultos mayores que participaron de la actividad, ya que en casa nos estresamos».
La jornada concluyó en medio de aplausos, abrazos y muestras de afecto mutuo, reafirmando que en El Alto la vejez es sinónimo de sabiduría, energía y custodia de la identidad cultural.(PERIÓDICO QAMASA).

