El Alto,, Bolivia /QAMASA Digital. – Con el sonido de las bandas militares, el paso firme de los efectivos y la mirada orgullosa Aérea de El Alto, encabezada por el presidente del Estado y Capitán General de las Fuerzas Armadas, Rodrigo Paz Pereira, en una jornada de homenaje a los 201 años de creación de las Fuerzas Armadas de Bolivia y a la independencia nacional.
Después de siete años, esta tradición volvió a la ciudad de El Alto, donde cerca de 5.000 efectivos de las unidades del Ejército, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y la Armada Boliviana participaron de la ceremonia, junto a vehículos y equipamiento militar.
Uno de los momentos más solemnes de la jornada fue la jura a la bandera, cuando los efectivos militares asumieron públicamente el compromiso de servir y defender a Bolivia. Ante la enseña nacional, el presidente del Estado y Capitán General de las Fuerzas Armadas, Rodrigo Paz Pereira, pronunció el tradicional juramento: “¿Juráis por Dios, la Patria y la sagrada memoria de nuestros héroes, defender vuestra bandera sin omitir el sacrificio de la propia vida; servir al pueblo del cual formáis parte; acatar las órdenes de vuestros superiores; no abandonar jamás a quien os mande en acción de guerra, como cumple al militar que se debe a su Dios, a su Patria y a su bandera?”. “¡Sí, juro!”, respondieron los oficiales.
Durante su mensaje por los 201 años de las Fuerzas Armadas, el comandante en jefe de las FFAA de Bolivia, General de Ejército Víctor Hugo Balderrama, destacó el compromiso y la vocación de servicio de los hombres y mujeres que visten el uniforme militar y reafirmó el papel de la institución en la defensa de la patria. “Los exhorto a seguir vistiendo el uniforme con dignidad, manteniendo siempre un alto grado de profesionalismo, jurando la bandera, incluso con dar la vida a la patria”, afirmó.
También resaltó la importancia de fortalecer la institucionalidad, la meritocracia y la preparación de las Fuerzas Armadas frente a los nuevos desafíos del país. En ese marco, destacó la transformación de la institución y la necesidad de contar con una fuerza multimisión, polivalente e interoperable, preparada para responder a las necesidades de seguridad y protección de la población.
Por su parte, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, destacó el servicio y sacrificio de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, así como el compromiso de sus familias. “Las Fuerzas Armadas no pertenecen a un partido político, no pertenecen a una ideología, a una región ni a una persona. Las Fuerzas Armadas pertenecen a Bolivia. Su lealtad es con la Constitución, con nuestra bandera, con la democracia y con el pueblo boliviano”, afirmó.
Justiniano también resaltó la actuación de las Fuerzas Armadas durante los 53 días de bloqueos, señalando que su misión se cumplió bajo conducción civil y dentro del marco de la ley. “Los militares no estuvieron para enfrentarse al pueblo. Estuvieron para proteger a la población, preservar servicios esenciales, garantizar el tránsito y defender el orden constitucional”, sostuvo.
En esa línea, el ministro remarcó que la experiencia dejó la necesidad de fortalecer las capacidades de respuesta del Estado y de contar con unas Fuerzas Armadas profesionales, modernas y preparadas para enfrentar las nuevas amenazas que atraviesa el país, bajo una premisa que, dijo, debe mantenerse: “firmeza dentro de la ley”.
Justiniano anunció además que Bolivia participará la próxima semana en Panamá en la coalición de las Américas frente a los carteles, espacio en el que el país llevará su propia agenda para fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad. “Queremos fortalecer el intercambio de inteligencia, mejorar el control de nuestras fronteras y nuestro espacio aéreo, e incorporar tecnología para hacer frente de manera más efectiva a las nuevas amenazas que enfrenta la región”, señaló. En ese sentido, remarcó que la línea de Bolivia será “coordinación con soberanía, legalidad y resultados”.
La Parada Militar representa no solo una muestra de disciplina, preparación y vocación de servicio, sino también una expresión de identidad y compromiso con Bolivia. Para los efectivos, el desfile significa renovar públicamente su deber con la Patria; para sus familias, acompañar con emoción a quienes llevan el uniforme y han elegido servir al país.

