Eso sí, el partido estableció un récord de audiencia máxima, que alcanzó durante el segundo cuarto, cuando los Seahawks ganaban 6-0. En ese momento 137,8 millones de personas estaban sintonizando el juego.
Precisamente, el muy bajo marcador (solo iban 9-0 al medio tiempo), la falta de grandes jugadas y el hecho de que fuera un duelo dominado por las defensas bien pudieron haber impactado en estas cifras.
Por otra parte, el show de medio tiempo del puertorriqueño Bad Bunny promedió 128,2 millones de espectadores, quedando lejos del récord impuesto por Kendrick Lamar en 2025, cuando marcó una media de 133,5 millones.
La presentación del boricua, que estuvo acompañado por Ricky Martin y Lady Gaga, claramente empujó los registros de Telemundo, que, con 3,3 millones de espectadores, ofreció el Super Bowl más visto en español dentro de Estados Unidos. Durante el colorido espectáculo, esos números se dispararon a 4,8 millones, según la NFL.
Donde sí se destacó Bad Bunny fue en el registro de consumo total social, donde estableció un récord de 4.000 millones de visitas después de las primeras 24 horas del show. Esta estadística, que se disparó un 137 % interanual, incluye a los fans, plataformas propias, influencers y socios de la transmisión oficial del evento.
Eso también se vio reflejado, según los organizadores, en las propias cuentas de la NFL, que ahora tienen tres extractos (o clips) del show de Bud Bunny como las tres publicaciones más vistas en su historia. “Lo único más poderoso que el odio es el amor” es la publicación de Instagram más vista, con 179 millones visualizaciones (54 % vinieron de fuera de Estados Unidos).
La transmisión de YouTube promocionada por Turning Point USA como una alternativa conservadora a Bad Bunny alcanzó un máximo de alrededor de 6 millones de espectadores, aunque las visualizaciones de esta red social tienen un método de cálculo diferente.(CNN Deportes).

