El turismo deja de tener un ministerio propio en Bolivia, pero no desaparece de la estructura estatal. Con la promulgación del Decreto Supremo 5675, el Gobierno de Rodrigo Paz trasladó sus principales competencias al Ministerio de Relaciones Exteriores, convirtiendo a la Cancillería en la nueva cabeza del sector. Esta cartera de Estado tendrá ahora las atribuciones para dirigir la promoción turística, cultural y gastronómica, además de conducir la estrategia de Marca País.
Esta modificación comenzó a materializarse cuando el presidente Paz tomó juramento a Héctor Huanca como nuevo canciller y a Fernando Aramayo como ministro de la Presidencia, quien se desempeñaba hasta ese día como ministro de Relaciones Exteriores. Por su parte, José Luis Lupo, quien fuera titular del portafolio de la Presidencia, pasó a asumir funciones como embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El decreto asigna a Relaciones Exteriores la rectoría de las políticas para el desarrollo del turismo sostenible y la gastronomía, junto con la protección del patrimonio cultural, el folklore y el patrimonio culinario. Asimismo, la institución deberá articular las inversiones públicas y las alianzas público-privadas orientadas al sector.
Uno de los cambios de mayor alcance se centra en la imagen internacional. La Cancillería tendrá la tarea de formular y dirigir la estrategia nacional de posicionamiento de Bolivia y promover la Marca País mediante la diplomacia pública, cultural, digital y económica. La norma define que deberán proyectarse los valores e identidad de Bolivia, su patrimonio, diversidad cultural, riqueza natural y su potencial productivo, turístico y de inversión.
La reorganización alcanza también a Conoce Bolivia, la entidad creada para apoyar la promoción turística. El Decreto Supremo 5675 cambia su denominación a Bolivia en el Mundo, manteniendo su naturaleza de entidad pública desconcentrada bajo la dependencia directa del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La nueva entidad tendrá un papel operativo, ya que el Viceministerio de Turismo deberá promover la imagen del país como destino turístico, cultural, folklórico y gastronómico, tanto dentro como fuera de Bolivia, mediante campañas, ferias, eventos, circuitos temáticos y plataformas digitales. Los programas de promoción, inversión y cooperación del sector podrán desarrollarse precisamente a través de Bolivia en el Mundo.
El concepto de Marca País atraviesa también la planificación turística. Entre las funciones del nuevo viceministerio está formular una estrategia para el turismo sostenible y la gastronomía ligada a la identidad cultural, la innovación, la inclusión productiva y el fortalecimiento de dicha marca.
Esta reorganización forma parte de un proceso iniciado prácticamente desde la instalación del gobierno de Paz. El Decreto 5488 redujo inicialmente de 17 a 15 los ministerios, estableciendo una estructura donde Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía funcionaba como cartera propia. Días después, el Decreto 5493 modificó nuevamente la estructura del Ejecutivo y eliminó el Ministerio de Justicia como cartera independiente, redistribuyendo sus funciones y dejando el gabinete con 14 ministerios.

