QAMASA Digital. – Como todos los años, este miércoles 4 de febrero se llevó a cabo en el Parque Urbano Central (PUC) de La Paz la tradicional Ch’iti Feria de Alasita, donde los más pequeños toman el control de la exposición de miniaturas por un día.
El acto inaugural se realizó en el PUC con presencia del secretario municipal de Culturas, Juan Américo Gemio y representantes tanto de la Alcaldía como de la Federación Nacional de Artesanos y Expositores de la Feria de Navidad y Alasitas (Fenaena).
El evento arrancó poco después de las 10.00, al que asisitió una importante cantidad de personas y transeúntes.
El acto comenzó con la entonación del himno a La Paz, entonado por la Banda Municipal Eduardo Caba. Después la niña Rafaela Asturizaga recitó con clamor el poema “Vendedora de Kantutas” del maestro Óscar Alfaro.
Ch’iti Feria
Para la inauguración, la presidenta de Fenaena, Candelaria Vargas, destacó en su discurso, el valor que representa para todos los artesanos que los niños también tomen protagonismo en la Feria de Alasita.
“Esto surge como una inquietud de los niños, futuros artesanos. Esta feria está creciendo mucho más, antes eran pocos niños, ahora son alrededor de 50 que están exponiendo sus artesanías”, enfatizó la dirigente.
Vargas destacó que para este año preparan una sorpresa para todo el público. Se trata de la primera Ch’iti Subasta que estará a cargo de una niña del sector yeso.
Tradiciones
Por su parte, Gemio resaltó la importancia de mantener el acervo cultural, las tradiciones e integrar a los más pequeños del hogar en estas actividades.
“Uno de los elementos por los cuales la Unesco determinó Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad a la Alasita, es que se haga el acervo y se mantenga la tradición y la cultura. Los niños son los hijos de los artesanos, por tanto, los papas tienen que transferir la información técnica y emocional a sus hijos. De esa manera garantizamos ante la Unesco que la Alasita siga vivía”, puntualizó el secretario municipal de Culturas.
La Unesco declaró en 2017 a los «Recorridos rituales en la ciudad de La Paz durante la Alasita» como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta festividad, que inicia cada 24 de enero, se centra en la compra de miniaturas bendecidas para materializar deseos, honrando al Ekeko y fomentando cohesión social(La Razón)

