La Festividad del Señor Jesús del Gran Poder, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, se consolida históricamente como un espacio de fe, identidad y profunda integración cultural. Frente a las interpretaciones que asocian la participación de figuras públicas con intereses electorales, la evidencia histórica y actual demuestra que la presencia de autoridades nacionales, departamentales y municipales entre otros, responde a una tradición de arraigo y devoción cultivada en el tejido social paceño, descartando que la festividad funcione como un espacio o palestra de popularidad política.
Esta masiva concurrencia de autoridades halla su verdadera justificación en una profunda e íntima devoción espiritual hacia el «Tata», donde los cargos públicos se desvanecen para dar paso a la condición de devotos, llejos de buscar un rédito coyuntural, los líderes políticos asumen el deber civil y cultural de custodiar, difundir y preservar el rico patrimonio boliviano.
Al calzarse las botas de moreno o vestir la indumentaria de la chola paceña, se convierten en embajadores activos de la riqueza folklórica del país, consolidando a la entrada no como un escenario electoral, sino como la máxima vitrina de salvaguarda de la identidad boliviana ante el mundo.
Muestra irrefutable de este carácter puramente devocional es que, durante muchísimos años, una gran cantidad de diputados, alcaldes, concejales y secretarios de cultura de diversas provincias han pasado completamente desapercibidos ante las cámaras y el ojo público.
Confundidos entre la multitud de las pesadas tropas de morenos o los bloques de las danzas livianas, estas autoridades han cumplido su promesa de forma anónima, impulsados por la tradición familiar, la costumbre heredada y una fe inquebrantable que no busca el aplauso político. Este magnetismo cultural y espiritual del Gran Poder ha logrado romper fronteras, atrayendo de manera consecutiva a la comunidad internacional.
Una prueba contundente de la universalidad de la fiesta es la participación de un selecto grupo del cuerpo diplomático acreditado en Bolivia, años atrás que tenia un bloque especial dentro de la Fraternidad Unión Folklórica y Cultural de Achacachis y Morenos Señorial Illimani. A este fenómeno de diplomacia cultural en las calles se suma, actualmente la Embajadora de Suecia, Johanna Christina Teague que participara en la Festividad Caporales Brillantes del Gran Poder, donde hará su paso con la danza de los Caporales como una muestra de máximo respeto, integración y hermandad con las costumbres bolivianas.
Frente a este complejo entramado social, el rol de la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (ACFGP) se autodefine bajo un principio estrictamente institucional y organizador del evento folklórico , evitando atribuirse una tuición o influencia política que no le compete de manera legal. Como ente que agrupa a las fraternidades, su alcance es primordialmente normativo e interno, enfocado en coordinar el orden de ingreso de las fraternidades en la muestra folklórica devocional.
La Asociación no actúa como un árbitro del comportamiento de las autoridades invitada, únicamente se limita a emitir recomendaciones de convivencia folklórica y a prohibir consignas partidarias durante el evento. Así, reafirma que su único propósito es salvaguardar la fe y la esencia cultural de la festividad, sin interferir en los roles del Estado o de los gobiernos locales. En este escenario de profundo fervor religioso, destaca de manera sobresaliente el rol que asume el Presidente de Bolivia Rodrigo Paz Pereira..
Su trayectoria folklórica es de largo aliento y de amplio conocimiento público; durante su juventud, se destacó por peregrinar activamente marcando el paso ágil en la danza de los Caporales, formando parte de las filas de la prestigiosa fraternidad Caporales San Simón. En la actualidad, su devoción y su amor por el folklore boliviano se ha consolidado siendo danzarín de tropa de los morenos, dentro de las emblemáticas Fraternidad Morenada Transporte Pesado y la Fraternidad Poderosa Plana Mayor, su participación, devoción y cercanía histórica con la festividad no corresponden a su reciente alta investidura, sino a una promesa de fe de muchos años hacia el folklore y la devoción religiosa, erigiéndose como un defensor de la riqueza patrimonial boliviana.
Un hito invaluable de este lazo inquebrantable entre el servicio público, la academia y el folklore lo constituye el célebre historiador Dr. Fernando Cajías de la Vega, quien ejerció como Prefecto del departamento de La Paz en 1989 y esreconocido el impulsor y fundador de la Llamerada San Andrés en 1986. Su participación por décadas como el «llamero número uno» demuestra un legado de fe ininterrumpida que antecede y sobrepasa por completo cualquier faceta de su vida política.
A esta misma línea de compromiso folklórico y social se suma el recordado Ministro de Trabajo del MAS) el Dr. Rodolfo Illanes (+), quien era devoto de Señor Jesús del Gran Poder y formaba parte del Bloque de Morenos en la Morenada Comercial Eloy Salmón, junto al exdiputado y concejal paceño Roberto Moscoso, que durante muchos años conformó el bloques de la misma fraternidad.
Asimismo, el exalcalde de La Paz, Luis Revilla, ha reafirmado este sentido de identidad cultural bailando de figura de Achachi en la fraternidad Morenada Juventud San Pedro Residentes de Achacachi «Los Catedráticos», demostrando su compromiso con la danza y promesa al «Tata» permanecen vigentes más allá de las gestiones edilicias.
A lo largo de los años, autoridades de diversas tendencias del Estado se han integrado de forma orgánica a las agrupaciones más tradicionales bajo estrictas motivaciones de fe.
Asimismo se destaca la participación del Ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, como parte del Bloque Bichos de Corazón en la Fraternidad Morenada Verdaderos Intocables del Gran Poder De igual manera, la exministra de la Presidencia, María Nela Prada,participól vistiendo la indumentaria tradicional de la chola paceña y fue parte de la Fraternidad Morenada Juventud Rosas Residentes de Viacha «Los Legítimos», mientras que la Viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, participó bailando de figuras en la Fraternidad Poderosa Plana Mayor, Asimismo se contó con la presencia de la Senadora Virginia Velasco quien pertenecía d la Fraternidad Morenada Juventud San Pedro Residentes de Achacachi «Los Catedráticos».
En el plano local, autoridades municipales vigentes e históricas —entre ellas el exalcalde Iván Arias, el exsecretario de Culturas Rodney Miranda (bailando Caporales) y el alcalde César Dockweiler— se suman a las filas de los danzarines impulsados por promesas individuales ante el «Tata». Por el contrario, existen autoridades que, preservando el marco protocolar, se limitan a presenciar el evento o a participar de los actos formales de inauguración desde el palco oficial, sin vestir trajes folklóricos ni formar parte de los bloques de danzarines, demostrando que el respeto a la festividad se manifiesta desde distintos roles colectivos.Finalmente, más allá de los protocolos y las investiduras estatales, la entrada folklórica del Gran Poder se consolida como el tejido social más inclusivo de Bolivia, donde las barreras políticas se diluyen por completo en las calles paceñas. En esta fecha definitiva, que tras la reprogramación congregará a las fraternidades el próximo sábado 1 de agosto de 2026, miles de devotos, vecinos, delegaciones extranjeras y representantes del sector público se abrazarán en una misma comunidad de fe. Al dejar de lado los colores partidarios para compartir un mismo paso y el mismo cansancio del camino, el evento se reafirma en su esencia genuina: una fiesta del pueblo y para el pueblo, donde la promesa compartida ante el «Tata» iguala a todos en una sola identidad colectiva.
