La noticia ha generado un suspiro de alivio y una ola de entusiasmo en La Paz. El municipio volverá a ser sede de los Juegos Bolivarianos en 2029. Si bien la resolución oficial será entregada tras la Asamblea de la ODEBO en Panamá el próximo 15 de abril, el veredicto ya está dado y el trabajo de «hormiga» se debe iniciar.
Un dossier que convenció a los evaluadores
La postulación, que en principio generaba dudas incluso dentro del equipo municipal, cobró fuerza gracias a la persistencia de Carmen «Piña» Pozo y el periodista Toto Arévalo. Según Pozo, la clave fue la visita de la comisión evaluadora en febrero, donde se demostró que La Paz no solo tiene la historia, sino la capacidad logística para un evento de esta magnitud.
«Cuatro años parecen mucho, pero no son nada. Es un trabajo arduo de detalle: desde el branding de los escenarios y la mascota, hasta la dieta y el transporte de los atletas», afirmó Pozo, destacando la magnitud de la organización.


El plan maestro para 2029 se divide en dos frentes críticos para garantizar que los escenarios cumplan con los estándares de «tecnología de punta» requeridos para la precisión deportiva actual:
- Modernización urgente: escenarios históricos como el Hernando Siles, el coliseo Julio Borelli y la Piscina Olímpica serán intervenidos para actualizar su tecnología y equipamiento.
- Nuevos templos del deporte: ante la falta de espacios para el alto rendimiento en ciertas disciplinas, Pozo anunció la construcción de tres infraestructuras clave:
Parque de raquetas.
Poligimnasio para artes marciales.
Escenario especializado para gimnasia.
Una inversión compartida de 30 millones de dólares
La ejecución de los Juegos demandará cerca de 30 millones de dólares. Pozo fue enfática en que este monto no debe recaer solo en la Alcaldía, sino que debe ser un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Central, la Gobernación y el Municipio, además de la empresa privada, que ya ha empezado a manifestar su interés en patrocinar el evento. - El legado: devolverle el liderazgo a La Paz
Después de 52 años de ausencia de grandes citas multidisciplinarias, el objetivo es que el beneficio quede para los jóvenes paceños.
«Los eventos importantes se han ido a otras ciudades. Es el momento de que La Paz vuelva a ser el líder deportivo y que nuestros atletas tengan escenarios de lujo donde entrenar», concluyó la jefa de Deportes.
Con la mira puesta en Panamá este 15 de abril, La Paz inicia oficialmente su transformación para recibir a las delegaciones bolivarianas y posicionarse, una vez más, en los ojos del mundo.

