Oruro, Bolivia /QAMASA Digital . – La ciudad de Oruro se vistió una vez más con los colores vibrantes de su Carnaval 2026, una fiesta que va más allá de la alegría, una celebración que se nutre de la devoción, la identidad cultural y la historia viva de Bolivia. Bajo el lema «Nuestras Danzas Son Nuestra Identidad», la entrada folclórica de este año convocó a miles de danzantes, músicos y espectadores en una muestra impresionante de la diversidad cultural que caracteriza a este país andino.
Desde las primeras horas del sábado, la ciudad se llenó de música y danza, que recorrió las principales calles del centro hasta llegar al Santuario del Socavón, epicentro de la devoción. La majestuosa Diablada, con sus máscaras doradas y trajes bordados, abrió la jornada, seguida de la imponente Morenada, los saltos enérgicos de los Caporales y los ritmos vibrantes del Tinku, cada uno de ellos contando una historia, un legado cultural transmitido de generación en generación. Más de 60,000 bailarines de 52 fraternidades participaron en este despliegue de tradición, arte y devoción.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, quien llegó al evento pasadas las 14:00 horas, acompañado de su esposa y varios miembros de su gabinete, expresó su admiración por la manifestación cultural. En una entrevista, destacó que el Carnaval de Oruro no solo representa una de las festividades más importantes del país, sino que también simboliza la unidad de los bolivianos.
“Nuestra cultura es invencible, nuestra forma de ser es invencible”, declaró el mandatario, recordando sus años de juventud participando en la festividad y asegurando su compromiso con la defensa de la riqueza cultural del país.
Con su participación en el carnaval, Paz subrayó el mensaje de unidad y orgullo por las tradiciones del país, y resaltó que el Carnaval de Oruro es una ventana para mostrar al mundo la riqueza de las danzas bolivianas. “Debemos defender nuestra cultura, pero también compartirla con el mundo”, dijo el presidente.
Este año, la entrada estuvo marcada por la espectacularidad de las danzas y la música, con la participación de las bandas más esperadas. La Banda Intercontinental Poopó volvió a ser una de las más populares, destacando por su energía y por la inclusión en sus filas de la conocida cantante de cumbia, Lu Cortez. La popularidad de las bandas, algunas de ellas con trajes vibrantes y otras con coreografías innovadoras, hizo que la Entrada se convirtiera en un espectáculo sin igual, donde la fusión de música y danza mostró la fuerza de la identidad boliviana.
Durante su visita al Carnaval, la ministra de Turismo, Cinthya Yáñez, subrayó la importancia de proteger y promover el patrimonio cultural de Bolivia, al mismo tiempo que destacó que el Carnaval de Oruro es un importante “puente entre Bolivia y el mundo”. Yáñez hizo un llamado a celebrar y defender las tradiciones como un acto de justicia cultural, ya que las danzas, la música y los vestuarios son un testimonio vivo de la identidad boliviana.
La entrada del Carnaval de Oruro 2026 no solo representa una de las mayores manifestaciones religiosas y culturales del país, sino también una fuente importante de ingresos económicos para la región. Artesanos, bordadores, músicos y comerciantes ven en estas fechas una oportunidad única para compartir su arte y su trabajo con el mundo.
El recorrido hacia el Santuario del Socavón es el momento cúlmine para todos los participantes. En la última parte de la entrada, los danzantes, con pasos agotados pero llenos de devoción, se arrodillan frente a la Virgen del Socavón para renovar sus promesas y agradecer por las bendiciones recibidas. Es un acto de fe y de unión que simboliza la profunda conexión de los bolivianos con su tierra, sus costumbres y su espiritualidad.
La fiesta no termina con el último paso de la Entrada; el Carnaval de Oruro continúa hasta la madrugada del domingo. Mientras la última fraternidad se acerca al santuario, las luces de la ciudad siguen brillando, y la música de las bandas resuena en las calles, invitando a los habitantes y turistas a seguir celebrando.
Con la transmisión en vivo a través de Bolivia TV y las redes sociales, el Carnaval de Oruro llegó a rincones de Bolivia y el mundo, ampliando su alcance y demostrando que, en esta fiesta, la devoción y la cultura no tienen fronteras

