QAMASA Digital.- Los sofocos y el insomnio son solo la superficie. La caída de estrógenos altera tus músculos, huesos y corazón. La alimentación es tu mejor defensa.
“No hay una dieta mágica, sino la necesidad de adaptar los nutrientes y sumar ejercicio”, explica el médico especialista en nutrición Nataniel Viuniski. Estos son los ocho ajustes prioritarios:
1. Más proteínas: Consume entre 75 y 100 gramos diarios (carnes, huevos, legumbres) combinados con ejercicio de fuerza para no perder masa muscular.
2. Calcio y Vitamina D: Claves para frenar la pérdida ósea tras la menopausia. Incorpora lácteos, almendras, pescados grasos y exposición solar segura.
3. Menos carbohidratos refinados: La grasa tiende a acumularse en el abdomen; combátela priorizando vegetales, frutas y cereales integrales por su poder saciante.
4. Dieta mediterránea: Protege tu corazón controlando el colesterol y la presión con omega-3, aceite de oliva, avena y frutos secos.
5. Nutrientes para la piel: La falta de estrógeno reduce el colágeno. Asegura fuentes de proteína y vitamina C para mantener la firmeza y elasticidad.
6. Fibra + Agua: Combate el estreñimiento y la hinchazón aumentando el consumo de verduras e integrales, pero bebe suficiente agua para evitar el efecto contrario.
7. Cortar café y alcohol de noche: Evita que arruinen tu descanso, ya que dormir mal altera el metabolismo. Además, pueden disparar los sofocos.
8. Incorporar soya: El tofu o el edamame aportan excelente proteína vegetal e isoflavonas, compuestos estudiados por ayudar a reducir los calores./Herbalife/.

