La Paz, Bolivia /QAMASA Digital. – La ciudad de La Paz se prepara para su fiesta más emblemática, pero este año el enfoque trasciende la compra de miniaturas. En una emotiva ceremonia y procesión que trasladó la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de La Paz desde la Catedral Metropolitana hasta el campo ferial, las autoridades municipales y eclesiásticas recordaron que la Alasita es, en esencia, un acto de fe católica fusionado con la tradición andina.
Entre el asedio y el milagro
La relación entre la Virgen y la Alasita se remonta a hitos históricos profundos. Según la tradición, fue la intercesión de Nuestra Señora de La Paz la que libró a la ciudad del cerco liderado por Julián Apaza (Túpac Katari) en 1781. En gratitud por la pacificación, el gobernador intendente Sebastián de Segurola reactivó la feria de miniaturas el 24 de enero, vinculando para siempre la imagen de la madre de Dios con las «ilusiones» en miniatura.
El padre Iván Bravo recordó que esta devoción es milenaria, remontándose al año 683 en Toledo, España, y que llegó a nuestras tierras con la fundación de la ciudad por Alonso de Mendoza en 1548. «La Virgen no está sin historia; está al interno de nuestra cultura. Carlos V envió esta imagen para apaciguar las guerras civiles entre conquistadores y desde entonces ella da nombre a nuestra ciudad y departamento», explicó el sacerdote.
Durante su intervención, Bravo lamentó que, con el paso de las décadas, la imagen de la Virgen de La Paz haya perdido visibilidad frente a la efigie del Ekeko o incluso frente a otras advocaciones como Copacabana o Urkupiña.
«He ido a buscar a la Virgen en la feria de mayoristas y no existe; todo es comercial. El 24 de enero es, ante todo, la solemnidad de Nuestra Señora de La Paz. Las miniaturas son ilusiones, pero es la fe la que las bendice», señaló. El Alcalde anunció que buscará modificar la ley municipal para que cada 24 de enero se celebre oficialmente la solemnidad de la Patrona en todas las parroquias.
Desde 2017, la UNESCO reconoce los recorridos rituales de la Alasita como Patrimonio de la Humanidad, resaltando la convivencia pacífica entre lo andino y lo católico. Esta simbiosis se vive plenamente cada mediodía del 24:
Lo católico: Los fieles acuden a las iglesias para que sacerdotes y monaguillos rocíen con agua bendita sus compras.
Lo andino: Acto seguido, se busca al yatiri para el sahumerio y la ch’alla, completando el ciclo de fe y esperanza
Agenda para la fe y la fortuna
El Alcalde informó que la tradición no se detiene. Esta noche, a las 19:00, se realiza la «devolución»: un acto de reciprocidad donde quienes recibieron favores dinero, terrenos o salud devuelven simbólicamente lo obtenido para agradecer y renovar su pedido para el nuevo año.
Para este 24 de enero, se espera una jornada masiva. A las 11:00 comenzarán los actos oficiales con la presencia confirmada del Presidente del Estado, quien después de cuatro años acompañará a los más de 5.000 artesanos de FENAENA. «La feria empezó a los pies de la Virgen, en la Plaza Mayor. Recuperar esa esencia es devolverle el alma a La Paz», concluyó el Alcalde, instando a los paceños a buscar la bendición de la «Madre» antes de buscar la fortuna del Ekeko.

