QAMASA Digital .– El sector turístico boliviano enfrenta una crisis tras 31 días de bloqueos en el país, con pérdidas estimadas en Bs 8.500 millones, lo que afecta de forma directa a las comunidades receptoras, guías, transportistas y hoteleros en plena temporada alta como es este largo feriado, informó el viceministro de Fomento al Turismo, Andrés Aramayo.
En entrevista con el diario El Deber, la autoridad detalló el impacto económico diario y el daño a mediano plazo provocado por los bloqueos. Asimismo, detalló que la pérdida de confianza en el destino Bolivia repercute en cancelaciones de reservas de junio, de julio y de agosto.
El conflicto dijo, afectó de forma «brutal» a destinos emblemáticos como Copacabana, Tiahuanaco y, de manera parcial, Uyuni y reportó complicaciones severas en los municipios paceños de Coroico y toda la ruta de los Yungas, afectando el efecto dinamizador que el turismo genera para Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz y Rurrenabaque (Beni).
En todos estos destinos los afectados son los mismos comunarios que al recibir visitas de turistas tienen ingresos. Los cortes de vías impactan negativamente sobre todo en el turismo rural y comunitario.
El sector gastronómico, íntimamente relacionado a fiestas religiosas como Corpus Christi, también está en crisis debido a la falta de insumos y el encarecimiento de los productos que están disponibles. Se trata de una cadena de valor que afecta a productores, comerciantes, emprendedores y los mismos comensales.
«Hay afectación intensiva en el destino La Paz, Oruro, Potosí a trabajadores del turismo con una estimación de cerca de 300 mil a 350 mil empleos en temporada alta», aseguró, al añadir que debido a esta coyuntura, actividades masivas como la Larga Noche de los Museos y la festividad del Gran Poder en La Paz también tuvieron que ser postergadas.
La autoridad enfatizó que el Gobierno trabaja en políticas estructurales dentro del Plan Maestro de Turismo. «Estamos haciendo lo que yo llamo una ecualización en cómo vamos a dinamizar el mercado nacional para una reactivación fuerte, porque es el que se encarga siempre de agilizar en hotelería, en gastronomía, en el sector cultural. Y, por otro lado, a nivel internacional vamos a trabajar con los nichos de mercado que sabemos que son de rápida respuesta para que esto pueda funcionar».

