La Paz, Bolivia/QAMASA Digital. – Desesperados por las pérdidas económicas, bordadores, sastres y artesanos de La Paz y El Alto se declararon en estado de emergencia ante la posible suspensión del Gran Poder 2026y emplazaron al presidente Rodrigo Paz a pacificar el país en un plazo de 72 horas, advirtiendo que se sumarán a las movilizaciones para exigir su renuncia si no soluciona el conflicto. Asimismo, lamentaron la falta de atención por parte de las autoridades de Culturas.
«¡Soluciones de verdad! ¡Soluciones de verdad!», exclamaron quienes trabajan en las calles Nataniel Aguirre, Los Andes y adyacentes, quienes cumplen un mes sin generar ingresos. Aseguran que la crisis asfixia también a garzones, peinadoras y medios de comunicación.
«Pensé que con este Gobierno íbamos a estar bien, yo apoyé, me equivoqué. Estamos un mes sin trabajar, sin generar económicamente; todo se acaba en la cocina. Ahora viene el banco, luz, agua, impuesto a la Alcaldía, hay que pagar a quienes nos ayudan, ¿de dónde vamos a sacar la plata, señor Presidente? Ser Presidente le ha quedado muy grande, hay que tener pantalones”, protestó la bordadora Cristina Laura, criticando la falta de voluntad al diálogo del Ejecutivo.
La parálisis de las festividades patronales generó una crisis financiera inmediata debido a alquileres devengados, impuestos y deudas bancarias. Los artesanos denunciaron que arrastran pérdidas desde finales del año pasado por normativas gubernamentales.
«Como artesanos estamos viviendo una gran preocupación en vista de toda la situación que está pasando en nuestro país. Nosotros como artesanos bordadores de La Paz y El Alto, y nuestros hermanos sastres de la esquina Nataniel Aguirre, nos vemos afectados por esta situación. Hemos sido perjudicados desde el año pasado, de noviembre y diciembre, por las resoluciones y los decretazos. Nosotros pagamos alquileres, pagamos impuestos, trabajamos con los bancos; el 90% pagamos. En ese entendido, mantener nuestra situación como estamos es muy problemático, tanto por la canasta familiar. Nosotros también generamos trabajo directa e indirectamente, ya que nuestro sector ha quedado paralizado por todos los problemas que está atravesando el país», explicó el bordador Ramiro Tintaya.
Ante el riesgo inminente de cancelación de las entradas folklóricas, la cadena productiva nacional fijó un plazo fatal antes de sumarse a las protestas políticas.
«En ese entendido, todos los artesanos bordadores y la cadena productiva a nivel nacional estamos afectados, ya que quieren suspender el Gran Poder y las fiestas patronales. Nosotros como artesanos le damos al Gobierno 72 horas para que trate de dialogar o solucionar todos los conflictos sociales. En vista de que no pueda solucionar, nosotros nos someteremos a las organizaciones sociales pidiendo la renuncia irrevocable del Presidente del Estado Plurinacional», dijo Tintaya.
Finalmente, el sastre Adrián Vela aseguró que su sector padece la inacción del Gobierno, de la Policía y de las autoridades de culturas. Manifestó que están predispuestos a salir a las carreteras e intervenir los bloqueos, solicitando únicamente vehículos para trasladarse.
«Sector sastre, de la Garita de Lima y adyacentes estamos en crisis, no tenemos trabajo por culpa de estos problemas. Todo este lugar está cerrado, no hay nada. Al Gobierno le pedimos encarecidamente de una vez se ponga en nuestro lugar, aquí padeciendo. Por favor, señor Presidente, le pedimos encarecidamente que nos den soluciones (…) nosotros aquí estamos muriéndonos, no tenemos para comer y usted no dice nada, no se pronuncia. O nosotros vamos a tener que ir a desbloquear. Dennos movilidad y nosotros con pico y pala vamos a ir a desbloquear, pero pedimos de usted que nos den esa colaboración con camiones ya que la Policía no tiene esa capacidad de desbloquear, nosotros vamos a ir», declaró el entrevistado(PERIÓDICO QAMASA).

