QAMASA Digital. – Este domingo 16 de agosto, Tarija vivió una de las jornadas centrales de la Fiesta Grande de San Roque. La salida de los chunchos promesantes acompañó la imagen del santo patrono en la primera procesión. Miles de devotos y familias se volcaron a las calles para expresar su fe y mantener viva una tradición que forma parte de la identidad tarijeña.
Desde temprano, los chunchos marcaron el inicio de la jornada con sus vestimentas típicas: turbante, ponchillo y pollerín. Su participación es el símbolo más reconocible de la fiesta. Cada promesante cumple una promesa personal, motivada por peticiones, agradecimientos o protección familiar. La procesión estuvo acompañada por los sonidos de cañeros, quenilleros y tamboreros, que dieron ritmo al recorrido por las calles de la ciudad.
La primera ermita de San Roque se construyó en 1595 y la fiesta tiene referencias históricas desde 1793. Los chunchos se incorporaron hacia 1880, consolidando una tradición que se transmite de generación en generación. En 2021, la Unesco declaró la Fiesta Grande de San Roque como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconocimiento que puso en dimensión internacional esta manifestación de fe y cultura.
La primera procesión no solo abre el calendario festivo. Es también la renovación pública de la promesa de fe hacia San Roque. La tradición sigue siendo un pilar de la identidad cultural y religiosa de Tarija, con un calendario que continuará en septiembre con la Fiesta Grande, luego la Octava y finalmente el Encierro, que marca el cierre del ciclo festivo(EXPEDIENTE).


