Quillacollo, Bolivia /QAMASA Digital. – El «Teniente Rex», el perro callejero que conmovió a Bolivia tras unirse por iniciativa propia a los desbloqueos de carreteras en Parotani, sumó un emotivo capítulo en su historia. Durante las festividades de la Virgen de Urkupiña, el animal recibió la bendición religiosa en Quillacollo y se confirmó que su futuro posinstitucional está garantizado gracias a una adopción responsable que dividirá su vida entre la sede de gobierno boliviana y el estado de California.
Un lazo a miles de kilómetros
La historia dio un giro internacional cuando Amanda Vázquez Málaga vio los videos de Rex corriendo junto a las patrullas. Conmovida por su fuerza, la ciudadana boliviana jubilada decidió viajar desde Estados Unidos para adoptarlo formalmente. El primer encuentro ratificó el vínculo de inmediato cuando el can de pelaje rojizo y negro la recibió con saltos y muestras de afecto.
Aunque a Rex todavía le quedan cinco años de servicio activo, tras haber iniciado funciones recientemente en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Vázquez anunció que se hará cargo de él de forma permanente tras su jubilación. Debido a su condición de retirada, la madrina planea alternar su residencia entre la ciudad de La Paz y California, asegurándole atención médica especializada y cuidados intensivos para su vejez.
Gala, bendición y un mensaje contra el comercio de mascotas
En vísperas de San Roque, Rex asistió a la tradicional misa de mascotas luciendo un traje blanco de gala confeccionado a medida por un sastre policial, acompañado de una medalla conmemorativa. Durante la ceremonia religiosa, el párroco local roció al can con agua bendita, momento que el animal selló con efusivos lengüetazos hacia su madrina y disfrutando de un helado especial enviado exclusivamente desde La Paz.
Aprovechando la alta atención de los medios de comunicación, Vázquez cerró el acto con un firme llamado a la sociedad boliviana: «Les pido de todo corazón que hagamos conciencia para no comercializar con los animales. No vendamos perros, vayamos a la adopción responsable. Cuando uno adopta, lo hace con el corazón. La idea no es buscar una raza, la clave es el carisma del animal»(PERIÓDICO QAMASA)

