QAMASA Digital.- La NPM Minerales S.A. subsidiaria de la empresa canadiense New Pacific Metals Corp, con una proyección de inversión de 682 millones de dólares, tiene dos proyectos mineros en Bolivia, aunque esta esperando desde 2019 que la Corporación Minera de Bolivia, apruebe el contrato minero productivo de uno de sus proyectos Silver Sand, por otra parte de atravesar el avasallamiento de la minería ilegal.
Este proyecto se encuentra en Tacobamba, cerca de la localidad de Betanzos, al noreste de la ciudad de Potosí, que en 2017 comenzó con actividades de exploración de yacimientos de plata, y prevé una inversión de 358 millones. En tanto que en el proyecto Carangas se encuentra a unos 190 km al suroeste de Oruro, que proyecta una inversión de Sus 324 millones.
«El contrato productivo minero con la Silver Sand, se encuentra desde el 2019, en COMIBOL ya hubo varios borradores, esperemos que estemos en la última versión que es analizada por el Ministerio», afirmó el gerente general, Hianny Romero.

También, comentó los problemas que tiene la minería legal para operar en Bolivia, y por la falta de divisas en el que la minería podría ser un factor económico importante para contribuir en generar ingresos para el Estado. Y explicó que el contrato es necesario por que «hay áreas de Comibol están sobre puestas con nuestras área». Para evitar un problema de quien tiene la titularidad, quien tiene el derecho preferente de esas áreas, hemos dicho que entremos en un contrato y se avanzó en ese sentido con Comibol» pero el trámite sigue demorado.
Para dicho contrato se requiere suscribir un contrato de producción minera con Comibol; además de una categorización del proyecto para obtener la licencia ambiental y la licencia social, donde las comunidades vecinas otorgarían la autorizaran previo al contrato minero.
El gerente general, Hianny Romero, por otro lado dijo que se trata de voluntad política como sucedió en Oruro, como cuando el gobernador de ese departamento conformó un comité de minería para avanzar en los temas fundamentales, trabajar sobre los problemas y las soluciones, lo que permitido avanzar en el proyecto Carangas.
En Potosí, no existe ese acompañamiento o voluntad técnica o política «para poder subsanar y avanzar, ya son muchos años donde se han se han corregido muchas observaciones. Sinceramente ya hicimos todo lo que se nos ha pedido, pero aún así se tiene los retrasos».
Una vez que el contrato minero administrativo sea aprobado por Comibol será pasado a la Asamblea Legislativa Plurinacional, dónde debe ser ratificado, empero en esta instancia la empresa no controla los plazos, aunque señaló que son optimistas de que se apruebe el contrato en la próxima gestión, dijo Romero.
En tanto que la empresa NMP S.A. tiene proyectado una inversión de mas de 300 millones de dólares, generará empleo 1.000 empleos directos, 500 en cada uno y otros 6 mil indirectos. “Los empleos directos que va a generar la empresa son con estándares internacionales, con todos los beneficios de ley, seguridad, bonos y niveles salariales mucho más altos de los que se tienen en la actualidad en el país”, destacó.

Además los trabajadores estarán capacitados al mayor nivel profesional, de modo que estarán en condiciones de prestar sus servicios en cualquier otra compañía minera a nivel internacional.
La empresa deberá atravesar problemas que provoca la minería ilegal que impide los procesos de tomar posesión y avanzar en la socialización, y hay un mayor grado de agresividad de parte de quienes han ingresado a nuestra área minera.
«Bolivia tiene un gran potencial y la empresa considera que una razón para invertir en el país es no solo la gran riqueza mineralógica, sino su gran fuerza de trabajo y la minería boliviana tiene la capacidad de ser el motor de desarrollo del país» finalizó Romero.

