La Paz, Bolivia /QAMASA Digital. – El alcalde César Dockweiler, junto a su equipo de secretarios, ha recorrido a las 05:30 de la mañana la emblemática Ruta del Gran Poder, desde el Cementerio General, lejos de ser una inspección protocolaria, esta caminata se convirtió en un sincero encuentro con la realidad que viven las familias paceñas, revelando las venas abiertas de nuestra ciudad y a la vez encendiendo la chispa de la esperanza.
El asfalto quebrado, los baches que desafían a peatones y vehículos, y la penumbra en varios tramos de la Ruta del Gran Poder, son el testimonio mudo de una precariedad que, como bien señala el alcalde, su gestión está decidida a transformar. «Hemos sentido en carne propia lo que nuestras familias experimentan a diario», comentó Dockweiler, visiblemente conmovido por la situación.
De la observación nace la acción, el alcalde Dockweiler no solo diagnosticó, sino que también transmitió un mensaje claro: La Paz tiene un futuro brillante y se está trabajando incansablemente para construirlo. «Ya estamos con el tema del rebacheo y esta semana presentaremos un plan más integral para que toda la sociedad paceña lo conozca», anunció, invitando a todos a ser parte de esta transformación.
La seguridad de nuestros barrios es una prioridad, y la iluminación es su aliada. El proyecto «La Paz Iluminada» ya es una realidad que se gesta, prometiendo no solo la instalación de entre 120 y 140 nuevas luminarias, sino la siembra de las bases para una «ciudad inteligente». Se vislumbra un futuro donde la fibra óptica y la red de IoT conecten cada rincón, haciendo de La Paz una ciudad moderna, segura y vibrante.
Uno de los hallazgos más sorprendentes y que el alcalde Dockweiler ha prometido corregir, es la alarmante escasez de personal para la Intendencia Municipal en zonas de altísima actividad comercial. «Es increíble, y escuchen este dato: hemos caminado en una de las zonas más comerciales de Bolivia, desde el Cementerio hasta la Plaza Garita de Lima, donde hay más de 10.000 actividades comerciales, y solo hay tres funcionarios para la Intendencia», enfatizó el alcalde, dejando claro que esta deficiencia será corregida con urgencia para garantizar un control justo y efectivo.
Con cada paso, con cada palabra, el alcalde César Dockweiler reafirma su compromiso con una La Paz más humana, más segura y más próspera. Una gestión que escucha, que ve y que actúa, de la mano de su gente.

