QAMASA Digital. – El desarrollo de la «Feria Alasitas Puno 2026», celebrada del 1 al 10 de mayo en territorio peruano, ha desatado una profunda controversia debido a una creciente campaña de promoción que presenta a esta tradicional festividad de las miniaturas como parte de una identidad local exclusiva, reactivando el debate internacional y la molestia de mucha gente en Bolivia, más porque es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Bajo el lema «Cumple tus sueños: Donde la fe se convierte en realidad», las autoridades de Puno desplegaron este año una estrategia de difusión nacional e internacional. El pasado 27 de abril, mediante conferencias de prensa y actos oficiales, la Alcaldía puneña promocionó el evento con el fin de atraer el turismo masivo hacia su región, invisibilizando el origen boliviano de la festividad y la figura central del Ekeko.
La contradicción de la campaña peruana quedó en evidencia durante la propia organización del evento. Medios de comunicación de ese país reportaron la masiva llegada de comerciantes mayoristas y artesanos provenientes de Bolivia, quienes semanas antes tuvieron que instalarse en la avenida Progreso de Puno para garantizar el abastecimiento total de las miniaturas.
Este hecho demuestra que la feria en Puno no sólo depende de la fuerza creadora y la herencia cultural de los artesanos bolivianos, sino que utiliza la riqueza identitaria de Bolivia para dinamizar su propia economía bajo el rótulo de «reactivación e identidad andina».
Es necesario recordar que los «Recorridos rituales en la ciudad de La Paz durante la Alasita» fueron declarados oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2017. La festividad tiene raíces prehispánicas e históricas indisolublemente ligadas al cerco de La Paz en 1781 y a la deidad aimara de la abundancia, el Ekeko.
Si bien la cultura trasciende las fronteras, los comités de defensa del patrimonio en Bolivia advierten que el matiz de «integración binacional» utilizado por las autoridades peruanas no debe servir como fachada para la apropiación cultural ni para la desvirtuación del origen de nuestras tradiciones vivas.
Se hace un llamado urgente al Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía de Bolivia para que emita un pronunciamiento formal y active los mecanismos de salvaguarda internacionales correspondientes en defensa de la Alasita boliviano(Por: Galia Ramos – Directora/PERIÓDICO QAMASA).

