La Paz, Bolivia/QAMASA Digital. – El destacado artista plástico, poeta, antropólogo, docente, gestor cultural, Édgar Arandia Quiroga, fue condecorado, como homenaje póstumo, con la medalla «Marina Núñez del Prado» por la ministra de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, Esperanza Guevara. La distinción le fue otorgada, por su amplia trayectoria ininterrumpida en producción, fomento, promoción y difusión de la Cultura del Estado Plurinacional de Bolivia.
El reconocimiento que se otorga, según la Resolución Ministerial N 146/2009 del 23 de septiembre a artistas y gestores culturales con 50 o más años de servicio, producción, promoción, defensa o difusión de la cultura nacional, fue entregado ante la presencia de familiares, amigos, connotados artistas y gestores culturales que acompañaban a la familia doliente, en el velatorio del pasado jueves, del que también fue Viceministro de Culturas.
Las palabras de agradecimiento las brindó su hija, Claribel Arandia, quien actualmente dirige el Museo Nacional de Arte, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB). Su emotivo discurso recordó a su padre como un hombre alegre, divertido y consecuente con las luchas sociales.
«El legado más importante que deja mi padre, es su lucha por la democracia, gran parte de sus obras hablan de ello. Este reconocimiento que sirva para recordar a las nuevas generaciones, que la democracia costó vidas. Edgar Arandia es el pintor de la utopía, que demostró que a través de la utopía se pueden hacer cambios sociales en este país», manifestó.
La también artista agradeció al Ministerio de Culturas por la alta distinción que se le otorga a su padre y recordó a las nuevas generaciones que la democracia costó la vida y sangre de mujeres y hombres que dieron su vida por el país.
El homenaje continuó con las palabras de la Ministra de Culturas, quien resaltó la trayectoria del artista en diversas disciplinas como en la poesía, escritura, pintura y su aporte como gestor cultural.
«Él se ha convertido en un referente muy importante para nuestra sociedad, y representante de la creatividad y arte bolivianos. Ha sido un padre que ha sabido inspirar en su familia el amor por el arte. Hoy su hija, Claribel Arandia, es nuestra directora del Museo Nacional de Arte», sostuvo Guevara.
La autoridad remarcó que el reconocimiento, aprobado en mayo, estaba planificado ser entregado en este año. Sin embargo, debido a los designios de la vida, este no pudo concretarse, como estaba previsto.