8QAMASA Digital.- Consolidada como el pilar de la música académica en el país, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) atraviesa una etapa de transformación histórica. Luego de más de 80 años de prestigio, emprende una actualización de su visión integral, apostando por un nuevo horizonte que potencie su influencia social y cultural a nivel nacional e internacional.
Ante la evolución de los hábitos de consumo y la intensa competencia simbólica en el sector cultural, la OSN priorizó la renovación de su identidad institucional. El objetivo es proyectar una imagen moderna y explícita que no sólo destaque en los escenarios globales, sino que también actúe como un referente auténtico y representativo del Estado Plurinacional de Bolivia.
En conferencia de prensa se presentó la nueva marca institucional y el nuevo logotipo de la OSNB, la agenda 2026, que incluye conciertos sinfónicos, de cámara y producciones especiales, además los Reglamentos de los concursos de solistas y compositores, orientados a fomentar la creación, interpretación y proyección del talento musical boliviano.
Elvira Reque, creadora de la nueva marca de la OSN, aseguró que, “una de las prioridades estratégicas de la presente gestión es consolidar una identidad institucional capaz de generar un mayor vínculo emocional y simbólico con la ciudadanía, en especial con nuevas generaciones y proyectar a la Orquesta como institución emblema de la cultura boliviana ante circuitos artísticos internacionales, redes de cooperación cultural y espacios diplomáticos”.
Como eje central de esta transformación, la institución adopta oficialmente la denominación Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia (OSNB). La inclusión de la “B” en su sigla es una decisión estratégica para reafirmar su estatus como la orquesta oficial del Estado, evitar confusiones con organismos homónimos en el exterior y consolidar la marca país en la exportación de arte sinfónico de excelencia.

Este cambio constituye un acto de afirmación cultural y representación simbólica del Estado Plurinacional alineado con los principios constitucionales de promoción, protección y difusión del patrimonio cultural, consolidando a la OSNB como el máximo estandarte de la identidad musical boliviana ante el mundo.
El director General Ejecutivo de la OSB, Daniel Montes dijo que, “presenta su nueva identidad visual institucional, concebida no sólo como un cambio gráfico, sino como una herramienta estratégica de política cultural. El nuevo logotipo y la línea gráfica responden a criterios técnicos, conceptuales y simbólicos que integran tradición, contemporaneidad y proyección internacional”.
La propuesta visual se inspira en el lenguaje universal de la música sinfónica, utilizando elementos que evocan continuidad histórica, movimiento, energía sonora y autoridad institucional. La selección tipográfica y cromática permite una aplicación versátil en soportes impresos, digitales, audiovisuales y escénicos, fortaleciendo la comunicación institucional y la experiencia del público.
Asimismo, la jefa de Unidad de Administración de la OSNB, Marlene Mercado, aseguro que “esta transformación institucional marca un hito en la historia de la Orquesta, consolidándola como patrimonio cultural vivo, referente artístico nacional y representante oficial de Bolivia en el ámbito sinfónico internacional, con una imagen acorde a los desafíos culturales, artísticos y sociales del siglo XXI”.

